Diario Vasco

La casa del industrial, sobre su taller

Ciudad-Taller. Se está recopilando mucha información sobre el pasado industrial de Eibar y los cambios en la ciudad
Ciudad-Taller. Se está recopilando mucha información sobre el pasado industrial de Eibar y los cambios en la ciudad / FÉLIX MORQUECHO
  • Ego-Ibarra recopila planos históricos que muestran la evolución urbana de la ciudad

  • Un estudio demuestra que los talleres que se construyeron en pasadas décadas reservaban un espacio para vivienda de los empresarios

El estudio sobre los inmuebles industriales de Eibar evidencia claramente que todos los talleres que se construyeron en pasadas décadas reservaban un espacio en las plantas superiores para vivienda de los empresarios.

Bajo la redacción de una tesis doctoral sobre el tema, a cargo de Mikel Aparicio, en la que la comisión Ego-Ibarra está siendo protagonista, sigue adelante la investigación que muestra la evolución urbana y la construcción de los edificios industriales de Eibar. Entre estos ejemplos claros, en los que el empresario vivía junto a sus talleres, están casos como el de Soroa, en Matxaria, o Gaspar Arizaga. Otros edificios interesantes son los de El Casco, Jardiñeta 34 o Gabilondo, en los que también se manifiesta esa unión de la actividad privada del industrial con su trabajo a pocos metros.

Identificación e inventario

Los planos de los inmuebles muestran cómo el empresario montaba abajo el taller y arriba su vivienda. Otras actuaciones realizadas sobre Aya, hoy Portalea, o Leonardo Azpiri están dejando escapar su característica diferenciadora de estar ubicados sobre antiguas fábricas, pero su gran volumetría permiten aproximarnos a lo que era Eibar: una Ciudad-Taller.

El trabajo encargado por Ego-Ibarra está centrado principalmente en una profunda investigación de archivo recogiendo la máxima información posible sobre la construcción de estos edificios. Se han estudiado también fotografías y planos históricos de la ciudad, que muestran cómo se reservaron barrios para erigir industrias ayudando a entender el conjunto actual.

En ese proceso de transformación que se llevó adelante en el desarrollismo están los ejemplos importantes de El Casco, con 8.000 metros cuadrados, en pleno centro urbano, algo impensable en estos momento, o también Laspiur, encima del río. «Existía una necesidad imperiosa de crecer y se utilizaban todos los espacios posibles para su ubicación y eso se manifiesta en toda la recopilación de documentos analizada», según Ego-Ibarra.

Tras realizar la identificación de los talleres -tanto los existentes como los derribados- y la investigación de archivo, se están desarrollando dos ejes principales de trabajo: la arquitectura de los talleres y la evolución urbana de Eibar, «dos vertientes íntimamente ligadas entre sí», señalan desde Ego-Ibarra.

En esta dirección se están visitando los edificios, con el fin de contrastar la realidad con la información de archivo, estudiando su adaptación a la trama urbana, las características constructivas, los recursos compositivos y estilísticos utilizados por los arquitectos, entre otros.

De esta fase informativa se plantean como documentos básicos: el plano de 1928, el plano de Uzcanga de 1937 y el Plan del arquitecto de Bracons de 1955. Paralelamente, se analiza la evolución urbana de Eibar, recopilando planos históricos y preparando una sucesión de planos de la evolución urbana. De esa manera, además de permitir leer el crecimiento y transformación de Eibar, se identificarán los talleres que forman parte de la investigación. «Eibar se podrá enfocar como una ciudad-taller compacta, ligada a su industria», expresan desde Ego-Ibarra. Otro bloque de investigación se ciñe en recomponer la historia y el proceso productivo de estas fábricas, dando vida a los edificios y a la propia ciudad.

Finalmente, un trabajo pendiente que cabe acometer es el de la identificación de las empresas que han trabajado en Eibar, con su correspondiente matrícula de datos.

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