Diario Vasco

La biblioteca dota de libros a doce grupos de lectura propios y ajenos

Biblioteca. Las instalaciones albergan distintos usos, pero la lectura sigue presente, también en colectivo.
Biblioteca. Las instalaciones albergan distintos usos, pero la lectura sigue presente, también en colectivo. / FÉLIX MORQUECHO
  • Este curso habrá cuatro grupos infantiles para distintos tramos de edad y dos de adultos en Portalea

No es fácil describir todos los servicios que se han ido incorporando a la actividad diaria de la biblioteca Juan San Martín. Sin embargo, la promoción de la lectura no abandona el nivel máximo de importancia y eso se refleja en la actividad de los grupos de lectura que alberga. Sin embargo, no todos los que quieren leer y hablar sobre lo que leen se reúnen en la biblioteca de Portalea. A los siete grupos y programas que coordina la biblioteca se suman otros seis que funcionan de modo externo, y que reciben apoyo mediante la dotación de libros.

Septiembre es un mes frenético por las inscripciones en unos clubes de lectura que manejan distintas fechas. «El de euskera, 'Harixa emoten' es el primero en cerrar su inscripción porque empieza el 4 de octubre con un libro que requiere tiempo, 'Zu' de Anjel Lertxundi, y ya ha rebasado el tope de 20 personas» explica la responsable de la biblioteca Eva Alberdi. Este club de lectura funciona desde 2013 en Portalea como heredero del que existía en Eta Kitto. Su peculiaridad es contar con el autor en las reuniones mensuales, lo que permite el punto de vista directo de escritores de primera fila de la literatura vasca contemporánea.

El club de lectura para adultos en castellano cerró su plazo de inscripción la semana pasada, también con el tope de 20 personas alcanzado. «El año pasado hubo dos grupos pero nos encontramos con ocasiones en que había una asistencia muy baja. Participar en estos clubes es gratis para los asistentes, pero tiene un coste» remarca Alberdi.

Antxon Narbaiza conduce el club de lectura en euskera y Peru Magdalena hace lo propio con el de castellano. Por su parte, Saroa Bikandi será la encargada de guiar los clubes infantiles. «Queremos que abarquen todos los tramos de edad, desde que son muy pequeños hasta que la lectura pueda aparecer ya como un hábito en la familia». Así, el programa 'Azalerako ipuinak' se destina a niños y niñas de entre 1 y 3 años junto a sus progenitores. Le siguen dos grupos del programa 'Liburuen poltsa' que recogerán a los de 4 y 5 años por una parte, y a los de primero y segundo de Primaria por otra. Son grupos de 12 plazas en cada caso y se desarrollarán en el espacio Txiki Txoko de la biblioteca Juan San Martín. Finalmente los de tercero a sexto de Primaria pueden participar en 'Paperezko hegoak' con Peru Magdalena, un nuevo taller de lectura que además incluye una parte de creación a través de distintos ejercicios.

Los grupos de niños y adultos comparten una periodicidad de una sesión al mes. La información sobre horarios y plazas disponibles se puede conseguir en la biblioteca.

Seis grupos externos

Organizar un club de lectura requiere contar con una persona que se encargue de dinamizar el grupo, pero otro aspecto que complica el día a día es conseguir libros para todos los participantes. En el caso de la biblioteca Juan San Martín, a los clubes de lectura que funcionan en sus instalaciones se suman otros existentes en Eibar. La asociación de mujeres Pagatxa y la coordinadora de jubilados y pensionistas Biztu cuentan con sendos clubes de lectura. Además existe otro bajo el nombre de 'Litertxoko' que celebra sus reuniones en una sociedad gastronómica. Todos ellos cuentan con apoyo a través de lotes de libros.

Hace dos años la biblioteca acogió una exposición acerca de la lectura fácil, una disciplina que acerca este hábito a personas que tienen dificultades para enfrentarse a textos con cierta complejidad. De ahí surgieron algunos grupos de lectura fácil que de cara a este curso serán tres. Uno de ellos funciona en dos unidades distintas del Centro gerontológico Egogain (psicogeriatría y trastorno mental), otro en la Residencia San Andrés, y el tercero se dirige a los integrantes de Agifes.