Diario Vasco

El Gazteleku abre sus puertas con un plan cargado de actividades

El Gazteleku ha abierto sus puertas para ofrecer mútiples actividades.
El Gazteleku ha abierto sus puertas para ofrecer mútiples actividades. / FOTOS FÉLIX MORQUECHO
  • En los últimos meses de actividad se han realizado trabajos contra la homofobia y por el respeto a la diversidad sexual

Tras el parón veraniego, el Gazteleku de Indianokua abrió ayer sus puertas iniciando el nuevo curso cargado de actividades. Los horarios de apertura de las instalaciones son por la tarde. Durante el día de hoy permanecerá abierto de 17.00 a 21.00 horas y mañana desde las 17.00 a 20.30 horas.

A lo largo del mes de junio fueron numerosas las actividades organizadas con un balance «muy positivo». Entre ellas el karaoke, o las salidas a las playas, así como una competición de 'paint-ball' con una nutrida asistencia de usuarios. También han sido importantes las actividades organizadas en las fiestas de San Juan, con los torneos Bboy y Nueva Stily.

Además de las propias actividades lúdicas, se han realizado importantes trabajos, en los últimos meses, contra la homofobia y el respeto a la diversidad sexual en todo el mundo. Las acciones desarrolladas han tenido como objetivo la articulación de acciones y la reflexión para luchar contra la intolerancia ligada a la orientación sexual o la identidad de género. Tras presentarse variedad de ideas acerca de los diferentes tipos de relaciones de los jóvenes y los comportamientos referentes a moda, deportes, ropa... se promovió la reflexión sobre esta temática y se llevaron a cabo una serie de programas sobre diferentes orientaciones sexuales o identidades de género que son todavía motivo de discriminación en algunos paises. En este sentido se distribuyeron pegatinas, se ofreció una serie de conclusiones y se abrió una reflexión con un cortometraje, con el objetivo también de fomentar valores como la tolerancia y el respeto.

Priorizar el euskera

Este equipamiento, que ha cumplido su quinto aniversario, se propone conseguir «una mayor utilización del euskera y fomentar la participación entre los usuarios». En otoño e invierno se reúnen en sus instalaciones entre 90 y 110 chicos y chicas, mientras que en verano baja a una media de 70. Una gran parte de ellos, el 90% de los usuarios, de entre 12 y 14 años, cursan los primeros cursos de la ESO, «porque después, de los 14 a los 17 años, van cogiendo local o se marchan a Elgoibar y no vienen con tanta asiduidad», señala Iraider García Deza, una de las coordinadoras de la instalación.

El gazteleku de Eibar, Indianokua Gaztelekua, está promovido por el departamento de Juventud del Ayuntamiento, situado en Muzategi. Se trata de un servicio gratuito que tiene como objetivo principal ofrecer a los chavales un servicio de ocio educativo en el tiempo libre.

A lo largo de estos cinco años han ofrecido muchas actividades, pero todavía son recordadas las tardes discotequeras con el televisivo Jon Urbieta, actividad que ahora se ha sustituido por otras como cursillos, concursos, juegos, fiestas, talleres, actividades de cocina, excursiones... Las actividades se realizan tanto en el propio local como en el exterior.

El centro tiene unas instalaciones de 400 metros cuadrados. Hay ordenadores y zonas de trabajo, una cocina, y distintos tipos de juegos como futbolín, ping-pong o consolas.

Eibar cuenta con unos 1.200 niños y jóvenes con edades comprendidas entre los 12 y los 17 años. Por ese motivo, el anterior gazteleku de la calle Karmen fue sustituido por el de Indianokua, con unas instalaciones mayores y más modernas. «El primer objetivo que nos planteamos cuando se puso en marcha este gazteleku de Indianokua fue el de atraer a las chicas, ya que no venían mucho al de la calle Karmen. Venía un 99% de chicos de los mismos barrios. Poco a poco fueron viniendo. Ahora las cifras se han igualado y hay fines de semana que vienen más chicas que chicos», señala Iraider.

«Fomentar la autonomía»

Desde el área de Juventud del ayuntamiento, al inicio del curso se mandará también una invitación a los escolares de 12 años, a los que se organizan una visitas guiadas, para que conozcan la instalación. «También se consigue que los escolares que carecen de ordenador o lo tienen estropeado puedan hacer sus trabajos del colegio. Por otro lado, se ofrecen espacios para trabajos manuales. Tratamos de fomentar la autonomía», decía Iraider.

Finalmente, se dispone de una cocina para preparar meriendas. «No sólo queremos que esto sea un espacio físico, sino que también se puedan mostrar los hobbys e intereses que tienen. Pienso que les falta iniciativa para organizar cosas ellos mismos», subraya Iraider.