Diario Vasco

La modificación de la red de Iberdrola posibilita la reanudación de la obra del hospital

Los cables de alta tensión van por debajo del puente de Amaña.
Los cables de alta tensión van por debajo del puente de Amaña. / FOTOS FÉLIX MORQUECHO
  • La línea de alta tensión se ha colocado por debajo del puente peatonal que une Tiburcio Anitua con la calle Otaola

La modificación de los cables de alta tensión de Iberdrola, en la zona de Otaola, abre paso a la reanudación de las obras del hospital de subagudos, paralizadas desde principios de este año. La causa de la «suspensión» de los trabajos obedecía a la existencia de dichas líneas aéreas que precisaban ser modificadas, tarea que se está llevando a cabo en estos momentos. Los cables quedan retirados de las torretas para facilitar el trabajo de la grúa de edificación del hospital. La línea se ha colocado ahora por debajo del puente peatonal que une la calle Tiburcio Anitua con Otaola.

El consejero de Sanidad, Jon Darpón, respondió en junio a una serie de preguntas sobre el hospital de subagudos en el Parlamento Vasco, formuladas por las parlamentarias Blanca Roncal (PSE-EE) y Rebeka Ubera (EH Bildu), señalando que esta infraestructura no estaba paralizada, sino que temporalmente quedaron «suspendidas» las obras. Desde el Gobierno Vasco, se ha indicado que «los trabajos se reanudarán en breve», posiblemente para otoño, cuando el problema de las líneas de alta tensión quede resuelto.

En principio este proyecto, promovido por el departamento de Sanidad del Gobierno Vasco, estaba previsto que terminara a finales de 2016, plazo que no se va a poder cumplir en vista del tiempo que se ha perdido sin que las obras prosiguieran en su ejecución. En esta dirección, el consejero señaló que «Iberdrola es el responsable del contratiempo, aunque si se hubieran previsto medidas preventivas por parte de la constructora, se hubieran resuelto antes los problemas». Todo ello ha desembocado en que el retraso en la ejecución de la obra se cifre, según Darpón, «de 6 a 10 meses».

Las obras del hospital comenzaron en octubre de 2014 con el tratamiento de suelos contaminados. A partir de aquí, se levantó de forma rápida la nueva edificación de planta rectangular, y conformada por dos semisótanos, planta baja y tres alturas, sobre una superficie total de 21.011 m2. El inmueble se fue edificando con manifiesta celeridad. No obstante, cuando la estructura de hormigón estaba adelantada se produjo su paralización en enero.

La suspensión de las obras supuso que tanto el grupo parlamentario socialista como EH Bildu presentaran una serie de iniciativas parlamentarias dirigida al consejero de Salud, requiriendo información sobre los motivos por los que la construcción del hospital de subagudos de Otaola carecía de movimiento en la ejecución de los trabajos. Entonces el PSE acusó al Gobierno Vasco de «falta de compromiso y previsión con una infraestructura estratégica para nuestra ciudad y la comarca».

Por su parte EH Bildu, que también presentó otra pregunta a Darpón, criticó la «improvisación» con la que se ha construido el hospital y calificó el proyecto como «un equipamiento que no respondía a las verdaderas necesidades de las personas y carente de viabilidad social».