El Consorcio de Aguas solucionará en mayo la infiltración marina en la depuradora Galtzuaran

Depuradora de Galtzuaran en Ondarroa. /  MAIKA
Depuradora de Galtzuaran en Ondarroa. / MAIKA

La elevada carga de sal afecta al proceso biológico de eliminación de la contaminación fecal

ALBERTO ECHALUCE ONDARROA.

El Consorcio de Aguas Bilbao Bizkaia concluirá en mayo los trabajos para eliminar la infiltración salina en la red de saneamiento de Ondarroa desde la zona de Astilleru. Esta entidad supramunicipal ha destinado 200.000 euros a unas labores que inició en julio del pasado año para solventar las afecciones al correcto funcionamiento de la depuradora de Galtzuaran, y que «provoca alivios al mar de aguas sin tratar en épocas de fuertes mareas».

Esta es la primera de las actuaciones previstas por el Consorcio de Aguas para resolver la entrada del agua de mar por la red de saneamiento municipal, que ocasiona graves afecciones al correcto funcionamiento de la estación depuradora de aguas residuales (EDAR) de Galtzuaran

Desde la incorporación del municipio de Ondarroa al Consorcio de Aguas en 2008, el funcionamiento de la EDAR ha estado condicionado por la elevada intrusión salina existente en la red de saneamiento. Los efectos negativos de esta agua salada son múltiples: inhibición del proceso de depuración, vertidos incontrolados o la degradación prematura de equipos e infraesetructura, entre otros.

Esta elevada carga salina afecta de forma devastadora al proceso biológico responsable de eliminar la contaminación fecal, hasta el punto que las bacterias encargadas de depurar «dejan de trabajar». Este proceso biológico es el elemento clave de la depuración, por lo que si queda anulado, el agua que llega por los colectores de saneamiento sería vertida al mar -o a los ríos- sin recibir tratamiento alguno. Por otro lado, la entrada del agua de mar en la red de colectores satura su capacidad e impide a los mismos realizar la función para la que están diseñados, que no es otra que recoger y transportar aguas fecales hasta la depuradora, produciendo alivios incontrolados de estas aguas contaminadas en la propia ría de Ondarroa, mucho antes incluso de llegar a la instalación de Galtzuaran. El agua de mar tiene otro efecto indeseado y nocivo, ya que produce una degradación fulminante de las infraestructuras de saneamiento: colectores, arquetas, rejas, bombas, mecanismos... reducen su vida útil de manera drástica, afectados por la corrosión.

Tras realizar diversos estudios sobre el estado de la red de saneamiento, el Consorcio de Aguas identificó numerosos puntos de la red municipal donde se produce la intrusión de agua salina y en los que habría que realizar actuaciones de reparación, reposición o separación de redes. De esta forma, tras valorar diferentes opciones, se propuso al Ayuntamiento de Ondarroa una primera actuación en el entorno del bombeo de Astilleru, programada en tres fases, para actuar en los puntos donde el grado de intrusión salina es más elevado.

Actuaciones realizadas

La primera fase, ejecutada durante el verano de 2017, se limitaba a la reparación de un tramo de colector municipal de 28 metros que discurre por la calle Magdalena, desde el arco donde se encuentra la ermita de la Magdalena hasta el bombeo de Astillero, situado junto al Zubi Zaharra.

La segunda y tercera fase se centraron en la separación de las redes de fecales y de pluviales que actualmente se incorporan a la antigua galería que discurre por San Juan Txurru y por las dependencias de la Conservera Agirreoa.

Este conjunto de actuaciones no serán suficientes para resolver el problema de la intrusión salina en su totalidad, por lo que desde el Consorcio de Aguas se está estudiando la posibilidad de llevar a cabo nuevas intervenciones similares en otros puntos de la red municipal de saneamiento por donde el agua de mar sigue infiltrándose con total libertad.

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