Los arrantzales consideran «satisfactoria» la costera de verdel finalizada

DV ONDARROA.

La flota vasca practicamente ha dado por finalizada la costera del verdel, con un balance satisfactorio, marcado por un precio de venta superior al del pasado año.

Según ha informado Iñaki Zabaleta, presidente de la Cofradía de Pescadores de Bizkaia, la mayor parte de los barcos vascos han dejado ya el verdel y se encuentran inmersos en la pesca de la anchoa, que comenzó a capturarse de forma normalizada la pasada semana, después de que hace quince días se cogieran «algunas muestras».

En concreto, sólo quedan algunos barcos de anzuelo que, durante los próximos dos o tres días, continuarán dedicándose al verdel, mientras que los de cerco han dejado ya esta pesca.

Zabaleta ha apuntado que los pescadores se encuentran satisfechos con la campaña de verdel, que se vende en la actualidad a un precio de 0,95 euros el kilo, superior al del año pasado, si bien ha reconocido que «es una pena» que la cuota de esta especie se haya visto reducida en un 20 % este año.

Respecto a la anchoa, en la actualidad la flota vasca captura este pescado en aguas francesas, fuera de las 12 millas, aunque se espera que esta especie se desplace hasta el Cantábrico a medida que avance la campaña.

La anchoa más grande, idónea para conservas, se estima que pueda ser capturada a mediados del mes de mayo, en una costera en la que está previsto que un 90 % de la cuota sea pescada durante el primer semestre del año.

Abundancia en la mar

No obstante armadores de la flota de arrastre afirmaron de la existencia de una gran biomasa de caballa o verdel que se ha quedado estacionada en el Cantábrico y Noroeste por la abundancia de anchoa pequeña y chicharrillo que utiliza como alimento. Esto ha producido la presencia de caballa grande de 2 a 3 piezas en el kilo a lo largo de toda la costera que se come a las otras especies. Junto a ello, los armadores solicitan pescar esta caballa para de esa manera proteger otras especies como la merluza, anchoa, chicharrillo que son su alimento. «Llevamos muchos años con el plan de recuperación de la merluza y cigala y esto, de seguir así, será contraproducente. El verdel abunda de manera notable como se ha demostrado en esta costera que no hace otra cosa que comerse la merluza que cada vez su presencia es menor. Centros de Investigación como AZTI deberían de denunciar esto. La abundancia y ferocidad del verdel va a comerse al resto de especies. La cigala se cerró sin sustentación científica. La merluza queda reducida porque se come el verdel», señalaba, José Pino armador y capitán de un barco de arrastre que toma parte en la costera.

Anteriormente el verdel o caballa se capturaba con total profusión regulándose el caladero de forma más natural. Ahora con los límites de cuota verdel se piensa que va a repercutir sobre otras especies. Según expresa Pino, la costera de 2018 era inusual con la presencia de caballa de gran tamaño y próxima a la costa. Su causa está en que tiene comida y el impedimento de las capturas de esta especie va a ocasionar una merma en la biomasa de bocarte que «tantos esfuerzos ha llevado en recuperar con una veda de cinco años», decía Pino. Por este motivo, este armador decía que «Europa se empeña en negar lo evidente. Para pescar los peces depredadores no hace falta ser científico».

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