Los armadores, pendientes del Consejo de ministros del lunes en Bruselas

Se propone reducir la merluza en aguas ibéricas un 30 % y en el Norte un 19%, y cerrar la cigala y sardina en 2018

A.E. ONDARROA.

Los armadores de Ondarroa estarán pendientes a partir del lunes 11 de los resultados del Consejo de ministros de la UE que debatirá el reparto de los totales autorizado de capturas TACs, para el 2018. De momento, están preocupados por las propuestas de Comisión Europea (CE) que tratan de establecer nuevos recortes para las cuotas de pesca de merluza en 2018, tanto en aguas ibéricas, del 30%, como en aguas del Norte, del 19%, dos de las 25 poblaciones para las que pide reducir las capturas por las malas condiciones de las pesquerías, de gran importancia para los agentes del puerto de Ondarroa que no entienden estos recortes cuando se aprecia que «la mar está llena de especies».

El Ejecutivo comunitario ha presentado sus propuestas de Totales Admisibles de Capturas (TAC) y cuotas para las aguas del Atlántico y el mar del Norte, que los ministros europeos de Pesca negociarán en el Consejo. Sobre la base de la «recomendación científica», Bruselas plantea mantener o aumentar las cuotas pesqueras para 53 reservas que se considera que están en una situación saludable, mientras que pidió recortes para 25 poblaciones en malas condiciones.

La pesca de la merluza, la especie de mayor valor comercial para el sector ondarrés, sufrirá una importante reducción en aguas ibéricas en caso de que salga adelante la propuesta de la Comisión, tras tres años consecutivos de recortes. El Ejecutivo comunitario propone la reducción del 30% para la merluza en aguas del Cantábrico, portuguesas y del golfo de Cádiz, pasando de 10.520 toneladas en 2017 a 7.366 toneladas en 2018. En los caladeros del Norte, plantea una reducción del 19 %, de 119.765 a 97.581 toneladas.

Respecto a la cigala, la CE estima necesario paralizar sus capturas en el Golfo de Vizcaya, con una cuota cero, frente a una subida del 4 % en el mar del Norte. Bruselas también propone una reducción en la pesca del rape en aguas del Cantábrico y aguas atlánticas de la península ibérica del 2% de manera que las capturas se reducirían de 3.955 toneladas a 3.879 en 2018. En el grupo de las especies que ya han logrado la sostenibilidad, Bruselas incluye el jurel o chicharro en aguas del Cantábrico, para el que propone un aumento del 21% en las capturas, pasando de 13.271 a 16.000 toneladas el próximo año, de importancia para la flota ondarresa.

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