Los armadores, molestos por el bajo nivel de ayudas que se tramitan con el FEMP

A.E. ONDARROA.

Los armadores agrupados en Europêche constatan que el Fondo Europeo Marítimo y Pesquero (FEMP o EMFF, por sus siglas en inglés), que abarca hasta 2020, no está funcionando y que es ahora cuando está empezando a utilizarse por los Estados miembros, es decir, cuatro años después de su aprobación. De hecho y hasta septiembre de 2017 solamente se ha utilizado el 1,4% del Fondo Europeo Marítimo y Pesquero a pesar de ser fundamental para el cumplimiento de la Política Pesquera Común (PPC).

El actual FEMP contempla una inversión de 6.500 millones de euros. Según han expuesto fuentes de los armadores agrupados en Cepesca, en plena sintonía con las empresas de Ondarroa, las razones de la paralización de la asignación del FEMP hay que buscarlas en el retraso en la aprobación del propio Reglamento del fondo, en el excesivo tiempo para preparar programas operativos por parte de los Estados miembros de la UE, en los problemas para publicar las convocatorias y, por último, en las excesivas trabas burocráticas con las que se encuentran los organismos intermedios de gestión. «En definitiva», -señala Garat- «existe demasiada burocracia, muchos controles y mucho miedo por parte de los gobiernos a meter la pata, lo que se traduce en que el sector no está recibiendo los fondos a tiempo ni en cantidad suficiente para poder desarrollar los proyectos necesarios. Se hace imprescindible la simplificación».

De cara a la definición y asignación del nuevo FEMP en 2020, Garat ha expuesto una serie de puntos que el sector pesquero considera han de tenerse en cuenta. En primer lugar, un fondo específico de pesca, con mayor dotación presupuestaria que la actual y con mucha menos burocracia, que permita la utilización completa del mismo. Igualmente, reclamó que los programas operativos flexibilicen los mecanismos de financiación, tanto de ayuda directa a fondo perdido, como los instrumentos financieros (préstamos, avales, garantías, etc.) Garat también ha apuntado la necesidad de que se puedan aprobar tanto proyectos pequeños como grandes, con una dotación económica importante, incluyendo, por ejemplo, los necesarios para mejorar la selectividad de las artes de pesca que permitan la adaptación a la obligación de desembarque.

El cuarto punto, según el presidente de Europêche, ha de ser el apoyo decidido a los planes de producción y comercialización de las Organizaciones de Productores (OPP), así como a aquellas acciones que puedan llevar a cabo los Grupos de Acción Local, fomentando el desarrollo y diversidad de las zonas altamente dependientes de la pesca. Garat también ha argumentado que el FEMP debe fomentar la colaboración del sector con los científicos, potenciar la innovación y el desarrollo tecnológico, y promover la colaboración entre las empresas pesqueras y aquellas que prestan servicios a las mismas.

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