Los armadores acogen con preocupación la reducción de la merluza y el cierre de la cigala

En la merluza de la costa se propone una reducción del 30%; y en la costa de Francia y en Gran Sol, de un 19%

A.E. ONDARROA .

Los armadores de Ondarroa han acogido con gran preocupación las propuestas de Comisión Europea (CE) que tratan de establecer nuevos recortes para las cuotas de pesca de merluza en 2018, tanto en aguas ibéricas, del 30%, como en aguas del norte, del 19%, dos de las 25 poblaciones para las que pide reducir las capturas por las malas condiciones de las pesquerías.

El Ejecutivo comunitario ha presentado sus propuestas de Totales Admisibles de Capturas (TAC) y cuotas para las aguas del Atlántico y el mar del Norte, que los ministros europeos de Pesca negociarán en el Consejo del próximo diciembre.

Sobre la base de la «recomendación científica», Bruselas plantea mantener o aumentar las cuotas pesqueras para 53 reservas que se considera que están en una situación saludable, mientras que pidió recortes para 25 poblaciones en malas condiciones.

La pesca de la merluza, la especie de mayor valor comercial para el sector ondarrés, sufrirá una importante reducción en aguas ibéricas en caso de que salga adelante la propuesta de la Comisión, y tras tres años consecutivos de recortes.

El Ejecutivo comunitario propone la reducción del 30 % para la merluza en aguas del Cantábrico, portuguesas y del golfo de Cádiz, pasando de 10.520 toneladas en 2017 a 7.366 toneladas en 2018. En los caladeros del norte, plantea una reducción del 19 %, de 119.765 a 97.581 toneladas. Respecto a la cigala, la CE estima necesario paralizar sus capturas en el Golfo de Vizcaya, con una cuota cero, frente a una subida del 4 % en el mar del Norte.

Bruselas también propone una reducción en la pesca del rape en aguas del Cantábrico y aguas atlánticas de la península ibérica del 2% de manera que las capturas se reducirían de 3.955 toneladas a 3.879 en 2018.

En el grupo de las especies que ya han logrado la sostenibilidad, Bruselas incluye el jurel en aguas del Cantábrico, para el que propone un aumento del 21% en las capturas, pasando de 13.271 a 16.000 toneladas el próximo año, de importancia para la flota ondarresa. Sin embargo, pide un recorte del 24% para su hermano en aguas portuguesas, de 73.349 toneladas a 55.555 en 2018.

También plantea una subida para el gallo, con un aumento del 20% en aguas ibéricas, de 1.159 a 1.387 toneladas. Sin embargo, pide una reducción para el gallo del Gran Sol y los caladeros al oeste de la costa francesa, del 10%, de 1.352 a 1.218 toneladas, con lo que se agrava la sitaución si finalmente el Consejo de Ministros las aprueba. Se desconoce el total de capturas para la anchoa sometida a investigación.

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