Diario Vasco

La flota de bajura tiene previsto amarrar la semana que viene ante las escasez de sardina

  • Hasta febrero o marzo no se reanudaránn las faenas con la pesca de verdel, primera especie de la campaña

Las flotas de bajura de Bizkaia y Gipuzkoa tienen previsto proceder al amarre, a partir de la próxima semana, debido a la escasez de sardina y ante las malas condiciones meteorológicas en la mar.

Durante el día de ayer tuvo lugar en Ondarroa el desembarco de 20.000 kilos de esta especie que dio un precio para su consumo en fresco de 2 a 2,30 euros-kilo. Por lo que respecta al precio de la especie para su utilización como carnada o para congelación, se pagó a 1,30 euros.

No obstante, las capturas estas semanas han sido muy bajas, a lo que se le une también que la situación de la mar tampoco anima, -por las malas condiciones meteorológicas- a seguir con las faenas.

Por ello, aunque algunos barcos se han retirado por este año, el resto de la flota que está activa tiene previsto también iniciar el paro biológico en los próximos días. Esto hace que hasta febrero o marzo del 2017 no se reanuden las faenas con la pesca de verdel, primera especie de la campaña.

Campañas positivas

No obstante, los arrantzales reconocen que las campañas han sido positivas en líneas generales.

Por lo que respecta al verdel, primera especie que se pesca al inicio de año, las cuotas tan exiguas condujeron a que la cuota se agotara en pocos días.

En cuanto a la campaña de anchoa, de marzo a junio, hubo abundancia de la especie, tal como confirmaron los científicos sobre el buen momento del recurso. Sin embargo, las buenas capturas no tuvieron unos buenos precios y la rentabilidad no fue todo lo satisfactoria que se esperaba. Lo importante es que se aprecia la existencia de mucha población de anchoa con lo que se garantiza un futuro prometedor de la especie.

Con respecto a la campaña de bonito hay que diferenciar dos campañas diferentes. Los barcos de cacea tuvieron una mala campaña, mientras que los de cebo vivo, tras completar importantes descargas sufrieron el imponderable de la cesión de cuota de España a Francia que produjo un prematuro cierre preventivo de la costera por el previsible agotamiento de la cuota.

Desde las cofradías de pescadores señalan que «podían habernos comunicado que habían cedido cuota. Lo hicieron a nuestras espaldas y esperamos que en próximas ocasiones nos consulten». Este hecho junto a la presencia de arrastreros pelágicos de Irlanda y Francia en la campaña han sido las dos notas discordantes de un año pesquero bueno en capturas, pero no tan satisfactorio en precios de la especie en lonja. Por lo que respecta a la pesca de atún rojo, sólo ha quedado un uno por ciento sin pescar.

Este año también las cofradías decidieron no vender la cuota a las granjas de atún obteniendo un precio inferior, desde 6 a 8 euros-kilo, sobre el que consiguen con sus transacciones a empresas de engorde.

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