Diario Vasco

Cuando las cabras no tiran para el monte....

Las osadas cabras que han convivido con la vecindad.
Las osadas cabras que han convivido con la vecindad. / A.Z.
  • 9 cabras que suelen pastar en la zona de la ermita de Santa Ana bajaron a la zona urbana

Siempre se ha dicho que las cabras tiran para el monte, pero en este caso el refrán no se ha cumplido porque la situación que se ha vivido en Mendaro con un grupo de cabras ha sido justo la contraria. Nueve cabras que normalmente pastan por la zona de la ermita de Santa Ana, decidieron saltarse la norma y en lugar de tirar para el monte, bajar del monte para tirarse a la zona urbana. El grupo de cabras, 'aburrido' de pastar en la misma zona, decidió buscar nuevos asentamientos y fueron a la parte trasera de una zona de viviendas de Garagartza pegadas al monte. En su parte posterior existe una ladera en la que se colocó una gran pared de rocas para fijar el suelo y evitar deslizamientos. Entre las rocas ha crecido mucha vegetación, especialmente zarzales que son difíciles de cortar por los operarios de mantenimiento de jardines ya que el acceso al lugar es complicado. Los nuevos operarios, que han trabajado sin cobrar, no han dudado en meter horas extras y durante toda una semana se han dedicado a limpiar la zona día y noche. Al principio muchos vecinos no daban crédito a lo que veían y observaban divertidos, pero al final han optado por avisar al ayuntamiento, ya que el olor a cabra cada vez era mayor y el sonido de las campanas no ayudaba a conciliar el sueño. Además, las cabras, cada vez más cómodas, no dudaban en ir acercándose cada vez más a la zona de jardines.

Finalmente, el lunes responsables del ayuntamiento procedieron a despejar la zona, avisando al dueño de los 'okupas' a que condujera al rebaño a su lugar natural y devolver a la zona, su aspecto habitual.

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate