Diario Vasco

Los socorristas de la Cruz Roja se despidieron de la playa debarra con tranquilidad

Grupo de socorristas que ha trabajado en la playa de Deba.
Grupo de socorristas que ha trabajado en la playa de Deba. / FOTOS SALEGI

La temporada de playa se dio por finalizada el pasado jueves, con mal tiempo, tal y como lo hizo en el inicio a mediados de junio. Tres meses tranquilos en los que «ha coincidido muchos días de mala mar y buen tiempo y tras tres veranos sin que la Cruz Roja cubriera la playa de Deba, teníamos muchas ganas de hacerlo bien. Por eso, nos pusimos como objetivo reforzar la prevención y creo que ha funcionado», asegura Iosu Arriola, jefe de playa de la Cruz Roja en Deba.

Éste se ha encargado de dirigir un grupo de hasta siete socorristas que han hecho turnos diarios desde las 10.30 hasta las 20.00 en la temporada alta, en julio y agosto, donde el número de turistas se vio incrementado. En junio y la primera quincena de septiembre, por el contrario el numero de socorristas que estuvo a su cargo fue menor y el horario más reducido, debido al descenso de bañistas durante ese periodo.

La afluencia de personas al arenal debarra ha sido superior al del anterior año, sobre todo en agosto, muchas veces coincidiendo con la marea alta, muchos bañistas se vieron obligados a retrasar sus toallas, tumbonas y demás objetos, de primera línea de playa ocasionando una aglomeración de gente y sin apenas sitio para colocar la toalla. El numero de incidencias ha sido elevado, un total de 500, pero todas ellas de carácter leve, y de las cuales 293 han sido provocadas por picaduras de sabiron. Esas curas han sido la mayoría realizadas por los propios vigilantes.

«Una de las grandes novedades ha sido la moto de agua. Ha funcionado muy bien y nos ha permitido realizar rescates simultáneos en la zona del espigón en la que se activa una corriente que tira con fuerza», comenta Iosu. Alrededor de una docena de rescates se han llevado a cabo durante esta temporada de playa, aunque en la mayoría de los casos solo se ha tratado de «sustos». Los socorristas también se han encargado de facilitar el baño asistido a personas que presentaran alguna minusvalía. Más de diez baños asistidos son los que han realizado los vigilantes durante este tiempo.

El local que ofrece el servicio de duchas, taquillas, toldos y tumbonas también ha querido realizar la valoración y según aseguran los encargados «en junio, julio y la primera quincena de septiembre ha sido más baja que el año pasado por el contrario el mes de agosto ha sido muy bueno. Los toldos han presentado una ocupación del casi lleno, mientras que las duchas y taquillas no se han utilizado con frecuencia».