Diario Vasco

Vecinos de Kamiñalde critican el progresivo deterioro de sus casas

  • El pasado sábado accedieron a sus viviendas comprobando que los destrozos han aumentado en los últimos meses

Familias de Ondarroa que permanecen desalojadas de sus casas tras el desprendimiento en marzo de la ladera de Kamiñalde comprobaron el fin de semana, tras regresar una hora a sus viviendas a recoger cosas, que los destrozos en sus pisos han aumentado en los últimos meses por la caída de piedras.

Aiertz Etxaniz, portavoz de la coordinadora de familias de Ondarroa afectadas por los desalojos, ha explicado que los vecinos temen que si las casas no se reparan de urgencia, su deterioro se va a agravar con la llegada del mal tiempo. De momento, un centenar de familias de Ondarroa permanece fuera de sus casas.

El pasado sábado, una de estas familias comprobó cómo una piedra había caído «como un proyectil» en la habitación de su hija, una niña, que además había querido subir al piso para ver esta estancia. «Los vecinos estamos muy cabreados. A medida que el tiempo pasa, las casas están peor. Y, si empieza a llover con fuerza, ¿qué va a pasar con nuestras viviendas?», se han preguntado. Etxaniz ha pedido a las instituciones que acometan con urgencia la reparación de estas viviendas. Por ello, mantienen los vecinos que se debería haber levantado muros de hormigón o adoptado otras medidas para que las piedras caídas de las labores de desmonte no afectaran a las casas.

El representante de esta coordinadora ha explicado que los vecinos vivieron «otro día de disgusto» al revisar los pisos durante una hora. También, temen que el Gobierno Vasco rebaje el nivel de emergencia que mantiene sobre la situación de estas viviendas en Ondarroa, lo que demoraría aún más el arreglo de los desperfectos. Este vecino de Ondarroa ha lamentado, además, que representantes del Gobierno hayan asegurado que la reparación de estos daños no es de su competencia y, sin embargo, se personaran en este municipio el 8 de enero, inmediatamente después del corrimiento de tierras.

Etxaniz, a título personal, ha apuntado además que tiene la sensación de que «el municipio de Ondarroa está marginado por rencillas». También queda la incertidumbre de la financiación de las obras.