| |
| Fuente EFE |
|
NOTICIA 3 de 6 |
|
20 de enero
Por segunda y última vez en su vida, George W. Bush posó su mano solemnemente sobre la Biblia para jurar su cargo como presidente de Estados Unidos. El mandatario, que cerró la tradicional fórmula con la frase "que Dios me ayude", había llegado hasta allí tras vencer a John Kerry, a quien se impuso por 274 votos electorales frente a los 252 obtenidos por su rival demócrata.
Desde entonces y hasta finales de año, la caída de su apoyo entre los estadounidenses fue constante. La tardía reacción de su Administración ante el desastre del Katrina y el caso 'Plame' fueron jalonadas por el anuncio, por primera vez, de la cifra de los iraquís civiles fallecidos en la Guerra de Irak: 30.000 personas. Las revelaciones sobre las escuchas electrónicas fue la puntilla de un mandato marcado por las erráticas decisiones en política internacional.
|