«Los nervios me jugaron un mala pasada y no arranqué a trabajar»

Esfuerzo. 'Gurrutxazpi' se hidrata y se abriga tras el desafío contra 'Arria V'.
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Esfuerzo. 'Gurrutxazpi' se hidrata y se abriga tras el desafío contra 'Arria V'. / USOZ

Xabier Zaldua perdió la apuesta que el domingo le enfrentó a Arria V. El zumarragarra empleó casi cuatro minutos más que el de Errezil en cortar diez kanaerdikos y correr diez kilómetros

MARISOL FERNÁNDEZ ZUMARRAGA.

«Los nervios me jugaron una mala pasada», afirma Xabier Zaldua 'Gurrutxazpi'. El aizkolari perdió la apuesta que el domingo le enfrentó a Xabier Orbegozo 'Arria V', en la plaza de toros de Azpeitia, en la que cortaron diez kanaerdikos y corrieron diez kilómetros (cien vueltas al coso taurino). El zumarragarra necesitó una hora, 8 minutos y 4 segundos para completar el trabajo, mientras que el de Errezil lo hizo en una hora, 4 minutos y 23 segundos. Una diferencia de casi cuatro minutos que le permitieó embolsarse los 4.000 euros que pusieron cada uno.

«Salí muy nervioso a la plaza y no arranqué a trabajar. No tenía nervio, no tenía chispa...», continúa Gurrutxazpi. «El sábado a la tarde estaba muy bien, dormí bien y en el calentamiento también estuve bien, pero cuando entré a la plaza me hice pequeño... Nunca me había pasado eso. En el primer golpe ya noté que algo no iba bien, me faltaba chispa».

Zaldua ya había anunciado días atrás que la apuesta iba a ser dura, ya que Arria V era «más aizkolari» que él. «Viendo la trayectoria que he llevado en los campeonatos, la idea era seguirle en la madera o, por lo menos, acercarme mucho. En los entrenamientos necesité dos o tres minutos menos», explica.

El domingo, Arria V comenzó a correr 2 minutos y 36 segundos antes que Zaldua. «Cuando vi que me sacaba casi seis vueltas de ventaja, la cabeza me dio un vuelco». No obstante, «cogí mi ritmo y seguí hastaterminar». Xabier Zaldua sostiene que «él se aprovechó un poco de mí. Se puso detrás y corrió así 5 km. Éticamente, tenía que haber ido por delante. Así iba medio descansando. En 2011 en una apuesta contra Otaegi, me puse dos vueltas detrás de él y la gente me empezó a silbar. Aquí no silbó nadie», indica Zaldua.

Al de Zumarraga le queda otra apuesta antes de terminar el año. El día 30 se enfrentará a Joxean Etxeberria. El trabajo será el mismo, 10 kanaerdikos y 10 km, aunque en este caso, el joven aizkolari de Ziga (Navarra) contará con ventaja, ya que tendrá que correr 8'6 km, o lo que es lo mismo, dar 86 vueltas a la plaza de toros. También será el encargado de poner la madera. Apuestan 3.000 euros. «El entrenamiento está hecho. Ahora me tengo que olvidar de esto y en todo caso, aprender algo. Las cosas estaban bien hechas, pero contra los nervios no se puede hacer nada», afirma.

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