«No hay mejor reconocimiento»

Centro de interpretación. Gabina, José Antonio, Juan Mari, Conchi y Mª Pilar, con el alcalde. / M.F.
Centro de interpretación. Gabina, José Antonio, Juan Mari, Conchi y Mª Pilar, con el alcalde. / M.F.

La familia del trikitilari José Miguel Ormazabal ha donado su acordeón al Ayuntamiento

MARISOL FERNÁNDEZ ZUMARRAGA.

El centro de interpretación de Antigua expone desde ayer el acordeón del trikitilari José Miguel Ormazabal (1904-1973), miembro de la 'Trikitixa de Zumarraga'. Su familia decidió donar el instrumento al Ayuntamiento para que sea expuesto en el txoko que el centro dedica a la trikitixa. «No hay mejor reconocimiento», afirmaron.

Los hermanos Ormazabal, Mª Pilar, Juan Mari y su esposa Gabina Garmendia, Conchi y José Antonio (faltaba José Miguel, por encontrarse de viaje), se reunieron ayer con Mikel Serrano para materializar la donación. El alcalde de Zumarraga les dio las gracias y les aseguró que «es un honor» disponer del instrumeto para mostrarlo en «un lugar especial» como es el centro de interpretación.

El ferrocarril

El primer edil recordó, tal y como se explica en el centro de interpretación, que la trikitixa pudo llegar a Zumarraga con los trabajadores italianos que vinieron al municipio para construir las vías y los túneles para el ferrocarril y destacó la casualidad que supone que José Miguel Ormazabal se dedicase a la electrificación del ferrocarril del Norte. Para el trikitilari el acordeón siempre fue una afición, aunque también sirvió para proporcionar una ayuda a la economía familiar. «'Sí, este acordeón nos quitó el hambre', solía decir nuestra madre», apuntó ayer uno de sus hijos.

José Miguel Ormazabal nació en el caserío Azkonieta de Zegama, en una familia que tuvo doce hijos. Tuvo su primer acordeón a los ocho años, un instrumento «que le compró su abuela Mikela Txiki», explicó su hija Mª Pilar. «Empezó a tocar sólo, de oído», añadió. No obstante, también recibió clases de solfeo del sacerdte y músico Baldomero Telleria, que en aquella época residía en Zegama e impartía clases gratuitas.

La trikitixa, en el Golden

El trikitilari se casó con Gregori Otaegi. La familia se trasladó a vivir a Zumarraga. Después regentaron el popular bar Isabel de Urretxu. «Se levantaba a las seis de la mañana todos los días para abrir el bar y después se iba a su trabajo. Era muy trabajador y muy sociable», recordó su nieta Marixabel Beitia. En el bar Isabel era fácil verle amenizando comidas y cenas. Incluso en el Golden, discoteca que abrió la familia posteriormente. «Cuando se inauguró en 1969 la orquesta que estaba contratada no pudo venir y tocó él. Muchas veces, cuando se cerraba la discoteca la última pieza la tocaba él», añadió la nieta.

Según recoge Javier Ramos en su libro 'La trikitixa de Zumarraga y su entorno (1920-2004), la 'época de oro' de la trikitixa de Zumarraga fue a partir de 1940, con Joxe Oria como panderetero y José Miguel Ormazabal como acordeonista. Tras el fallecimiento de Oria, a los cincuenta años, se incorporaron a la formación su sobrino Joxe Urteaga y después, los hermanos de este.

El acordeón que se expone desde ayer en el centro de interpretación de Antigua es un instrumento fabricado especialmente para Ormazabal en el taller de Larrinaga Gerrini, de Donostia. La iniciativa de la donación surgió de los propios hijos. «Los nietos nos hubiésemos peleado por el acordeón», dice la nieta en tono de broma.

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