Cincuenta años de Antxiñako Ama txistulari taldea, en fotografías

Festividad de la virgen. El 15 de agosto los txistularis acompañan a los dantzaris de Irrintzi hacia Ntra. Sra. de la Asunción.
/IÑAKI
Festividad de la virgen. El 15 de agosto los txistularis acompañan a los dantzaris de Irrintzi hacia Ntra. Sra. de la Asunción. / IÑAKI

La casa de cultura Zelai Arizti acoge una exposición que se puede disfrutar hasta el día 10

MARISOL FERNÁNDEZ ZUMARRAGA.

La casa de cultura Zelai Arizti acoge una exposición de fotografía que recoge los cincuenta años de Antxiñako Ama txistulari taldea. La muestra hace, con casi dos centenares de imágenes, un recorrido por la historia del grupo que arranca incluso antes de que este naciera.

De hecho, las primeras instantáneas se remontan a los años cincuenta y sesenta. Antxiñako Ama txistulari taldea surgió en 1967, pero anteriormente había existido en Zumarraga, a modo informal, la banda de txistularis de la catequesis. «Nos juntamos unos quince txistularis y así surgió Antxiñako Ama. Era algo independiente, sin ninguna subvención y sin apoyo institucional», explicó a este periódico el difunto Esteban Barrena hace años.

La banda de txistularis de Zumarraga pasó a ser municipal «en 1970. Entonces los txistularis oficiales del Ayuntamiento eran Pascual Ocariz, Tximista y San Pedro. En vista de que éstos se iban a jubilar, el Ayuntamiento quería contratar a otros tres, pero al final, después de varios dimes y diretes se contrató a todo el grupo», recordaba el txistulari.

De ello deja constancia el primer contrato firmado entre el propio Barrena, como comisionado de la banda, y Cruz María Uribesalgo, alcalde-presidente del Ayuntamiento, el 1 de julio de 1970.

En el contrato, que también se expone en la muestra, se pueden ver los compromismos que adquirieron los txistularis, como «tocar todos los domingos y fiestas de precepto, excepto en Cuaresma, el llamado 'pasacalle' a las nueve de la mañana». Esos mismos días, también debían «amenizar con bailables, a media tarde en la plaza de España, durante la temporada de invierno y en el parque Zelay Aristi en la estación del verano».

Además, debían «subir a La Antigua la tarde del segundo día de Pascua», actuar «en las fiestas oficiales» y «acompañar al Ayuntamiento en Corporación los días señalados», entre otras cosas.

Como contraprestación, los txistularis recibían «sesenta mil pesetas anuales» y también tenían «derecho a una comida el día de Santa Cecilia».

Además del citado convenio, en la exposición se pueden ver varias fotografías de los años setenta y ochenta. La muestra continúa con imágenes de Inazio Barrio, Jesus Segurola y otros artesanos, amigos, profesores... que han sido «cómplices» de Antxinako Ama a lo largo del tiempo.

Otra de las paredes de la sala de exposiciones acoge fotografías de un buen números de actividades en las que los txistularis han tomado parte habitualmente: tamborradas de fiestas de Zumarraga, Navidades, conciertos de Santa Cecilia, campeonatos de baile al suelto, fiesta de Pascua de Antigua, carnavales... Y por supuesto, no puede faltar la fiesta por excelencia: Santa Isabel. La exposición recoge imágenes del 2 de julio en distintas épocas. Asimismo, se puede ver en la casa de cultura un maniquí vestido con el traje de gala, el que se utiliza tanto el día de Santa Isabel como el 15 de agosto: pantalón y camisa blancos, chaleco rojo y txapela y gerriko negros.

La muestra se completa con fotografías tanto del concierto anual que ofrece la banda de txistularis como de otros momentos más lúdicos, caso de bodas, salidas, cenas... La última parte de la exposición está dedicada a diferentes celebraciones como homenajes o los actos organizados con motivo del medio siglo de vida de Antxiñako Ama.

La muestra es uno de los últimos puntos del programa que la banda de txistularis ha venido desarrollando a lo largo de todo el año con motivo de su 50 aniversario. Solo tiene pendiente la publicación de un libro, que verá la luz a principios del próximo año 2018.

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