¡Bienvenidos a la comarca!

Recibimiento. Niños saharauis, familiares, corporativos y otras personas que acudieron ayer a la bienvenida en el Ayuntamiento. / M.F.
Recibimiento. Niños saharauis, familiares, corporativos y otras personas que acudieron ayer a la bienvenida en el Ayuntamiento. / M.F.

Los niños saharauis que pasan el verano en el Alto Urola fueron ayer recibidos en el Ayuntamiento

MARISOL FERNÁNDEZ ZUMARRAGA.

«Tortilla de patatas y salchichas», contesta Kalussa al preguntarle por su comida favorita. Tiene diez años, apenas lleva un mes con su familia de acogida y no conoce el idioma, pero deja muy claro que lo está pasando «bien», lo que corrobora con una amplia sonrisa. Kalussa es una de los cuatro niños saharauis que está pasando el verano en el Alto Urola. Los cuatro y sus familias de acogida fueron recibidos ayer en el Ayuntamiento de Zumarraga. Miembros de la corporación, con el alcalde Mikel Serrano a la cabeza, así como su homólogo urretxuarra, Jon Luqui, dieron la bienvenida al grupo. Este año la invitación al recibimiento se ha ampliado a otros niños de los campamentos que se alojan en el albergue de Tolosa, así como a familias saharauis que residen en la comarca.

Mikel Serrano recordó que son ya «trece años» los que los niños de los campamentos saharauis vienen al Alto Urola para «disfrutar» durante dos meses y «olvidarse un poco de la situación» en la que viven. El alcalde dio las gracias a la asociación Hare Haizea que son «quienes lo hacen posible». El discurso del alcalde de Urretxu fue en la misma línea. Asimismo, Luqui añadió que «nosotros aprendemos mucho de la gente que viene. Necesitamos ser más esponjas de lo que somos».

Por parte de Hare Haizea tomó la palabra Maialen Zubizarreta. La joven explicó que los niños que han venido a la comarca residen en un campamento cercano a Tinduf, donde viven de la ayuda humanitaria. Asimismo, hizo referencia a la importancia de evitarles los dos meses de verano en el desierto donde «en esta época alcanzan temperaturas de 50 grados». Zubizarreta también agradeció la labor de hospital de Zumarraga, por el que pasan todos los niños, y la de la dentista Itziar Ayllón que se encarga de las revisiones bucales. Por último, hizo un llamamiento para que el año que viene haya más familias de acogida y así puedan venir más niños.

Eli Eitzagirre, de la asociación Maiatzak 20, la que se está encargando de los niños saharauis que están en el albergue de Tolosa, sostuvo que «verdaderamente no queremos más familias, lo que queremos es que no haya necesidad. Lo que queremos es que seamos nosotros los que vayamos allí y pasemos unas 'vacaciones en paz' en el Sáhara occidental».

De la misma opinión es Lourdes López, la madre de acogida de Kalussa. «Llevo catorce años acogiendo niños en verano y todos los años me despido en el aeropuerto diciéndoles que soy yo la que voy a ir a sus playas, pero ese día no llega», sostiene. Lourdes aprovecha para solicitar que «se anime la gente. Cada vez son menos los niños que vienen porque hay menos familias de acogida. Antes venían niños de 7 a 12 añs durante cuatro o cinco veranos. Ahora se ha retrasado la edad y vienen un par de veranos», explica.

Ayer también tomó la palabra Mahyoub, un saharaui que actualmente vive en la comarca, que dio las gracias por el «apoyo. Ojalá nos volvamos a encontrar en un Sáhara independiente. Eskerrik asko», finalizó.

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