Manex Regillaga, campeón con solo doce años

Cuadro de honor. Organizadores y autoridades posaron con los premiados del torneo Eire. /  AMENABAR
Cuadro de honor. Organizadores y autoridades posaron con los premiados del torneo Eire. / AMENABAR

El joven de Elorrio se impuso en la final del Torneo Eire de ajedrez al beasaindarra Jokin Fernández

FCO. JAVIER AGUADO GOÑI URRETXU.

El domingo pasado en Eire Taberna, se disputaron la final de consolación y la gran final del prestigioso torneo de ajedrez. El público, ávido de ajedrez, fue llenando el local, a pesar de que las partidas se retransmitieron vía internet.

La gran final la disputaban Jokin Fernández (1.998 puntos Elo), de Beasain, actual campeón, quien se enfrentaba al jovencísimo jugador de Elorrio Manex Regillaga (1.876 puntos Elo), de 12 años, que pese a su juventud milita en el club Abadiño, en Liga Vasca, la liga más fuerte del ajedrez vasco.

En los corrillos ajedrecísticos se presumía que Jokin ganaría de calle, porque es el jugador que ha estado a un nivel impresionante en toda la competición. Además, son jugadores que se conocían. Anteriormente se habían enfrentado dos veces. La primera, el año pasado en cuartos de final en este mismo torneo, donde ganó Jokin. La segunda, en el Open de Arrasate, donde Manex consiguió tablas, pese a tener dos peones menos.

Jokin Fernández se impuso en la liguilla a Mario Gallego, Dani García y Wilson Ramírez. En octavos, en partida épica, a Jesús Mari Rodríguez. En cuartos, en otra partida para enmarcar, ya que requirió de una partida adicional de desempate, a Egoitz Irure. Y en semifinales, a Jon, padre de Manex.

A Manex, por su parte, le tocó un grupo dificilísimo, y tuvo que ganar a Markel Vesga, José Manuel González, y firmar tablas con Ketxus Amenabar. En octavos jugó una gran partida contra Unai Elías. En cuartos, se impuso a Asier Imaz. En semifinales, a Carlos Sánchez, gracias a su sangre fría en una partida para abandonar, pero se aferró a un clavo ardiendo, y ganó por ilegal de su oponente. Manex consiguió esa concentración tan especial que tienen los grandes jugadores.

A la final vino el jugador de Elorrio muy nervioso, pero fue sentarse y ponerse a jugar más tranquilo que nunca.

Se decantaron por una francesa, en la que cambiaron la mayoría de piezas mayores. Esta partida pronto cogió toda la pinta de acabar en tablas. Las posiciones eran casi simétricas, con dama, caballo y tres peones por bando. El joven jugador empezó un inteligente ataque, que se le escapó a Jokin, y que a la postre precipitó su abandono. En esos momentos Regillaga tenía un peón de más y Fernández literalmente estaba muerto. El factor tiempo también estuvo del lado del de Elorrio.

El Eire volvía sorprendernos, Manex Regillaga, con solo 12 años, escribía su nombre en el palmarés del torneo.

Final de consolación

La partida por el tercer y cuarto puesto fue un encuentro inédito. Se enfrentaron Jon Regillaga (1.716 puntos Elo), de Elorrio, y Carlos Sánchez (1.926 puntos Elo), de Azkoitia. Sánchez destacó como curiosidad que le sorprendió que Jon jugase exactamente la misma línea de apertura que su hijo, Manex, en la anterior eliminatoria, una línea principal contra el gambito Volga. Le pareció como mínimo raro porque hay muchísimas líneas secundarias, por lo que imaginó que padre e hijo estudian juntos las aperturas. Fue una partida corta, en la que Regillaga se confundió en los cambios y el jugador de Anaitasuna Kakute ganó calidad.

Finalizadas las partidas se procedió al acto de entrega de trofeos que estuvo presidido por Jon Luki, alcalde de Urretxu; Carlos Montero, director de Banca Personal de Bankoa; Diego Bilbao, presidente de la sección de ajedrez de Goierri, y Txema Iriberri, organizador del evento.

Los premios locales fueron para Txema Iriberri (primero) y para Unai Elías (segundo). De la general: cuarto, Jon Regillaga.; tercero, Carlos Sánchez; subcampeón, Jokin Fernández; txapeldun, Manex Regillaga.

El trofeo Eire, un trofeo muy valorado, que se creó para agradecer a las personas que más contribuyen a la difusión del ajedrez, fue a parar al presidente de Goierri Xake, Diego Bilbao, por su inestimable contribución, apoyo y ayuda en el desarrollo del Eire-Bankoa, en los campeonatos locales de ajedrez de Urretxu y Zumarraga, y en los escolares. Un importante trofeo, donado, un año más, por Autobuses Apaolaza, tan involucrado en el funcionamiento de este torneo.

Iriberri tuvo palabras de agradecimiento para los participantes,medios de comunicación, Santikutz, Goierri, Federación Vasca de Ajedrez, Anaitasuna Kakute, Autobuses Apaolaza, y para todos aquellos que han hecho posible que se haya celebrado esta XIX edición, que ha sido todo un éxito. Palabras de agradecimiento, muy especiales, tuvo para Carlos Legaristi y Ketxus Amenabar, tan involucrados en el torneo, y para Bankoa, que mantiene el mecenazgo .

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