Avanza el nuevo plan general de ordenación urbana

Exposición. Peñalba e Igor Zubillaga en la presentación del avance. /  AGUADO
Exposición. Peñalba e Igor Zubillaga en la presentación del avance. / AGUADO

FCO. JAVIER AGUADO GOÑI URRETXU.

El Plan General de ordenación urbanística es el proyecto municipal para el futuro inmediato de los espacios en los que habitamos. Constituye el proyecto con el que se dota un municipio para ordenar su término municipal para un horizonte temporal de 10 o más años, respondiendo a las necesidades y demandas de sus ciudadanos.

El documento afecta al desarrollo del municipio, integra todas las iniciativas y regula usos del suelo y su correspondiente evaluación ambiental estratégica.

Supone, por tanto, un proceso de reflexión, de debate y de maduración de propuestas que deben integrar todas las perspectivas dándoles respuesta sobre el territorio. Requiere la toma de decisiones y la priorización de unas acciones frente a otras. Se formula por el ayuntamiento, que previamente ha elaborado un trabajo de muchos meses revisando ficha por ficha urbanística, actualizando y haciendo válidas sus definiciones para su ulterior desarollo respondiendo al interés público.

Su contenido se regula en la Ley de Suelo y Urbanismo de la CAPV y es el instrumento básico para el desarrollo de cada municipio.

Revisión de las normas

En la actualidad Urretxu cuenta con unas Normas Subsidiarias aprobadas el año 2012 que el Ayuntamiento ha decidido revisar, procediendo a un proceso de reflexión previo (2016-2017), la elaboración de un documento de información y diagnóstico (marzo 2018), un avance de ordenación del plan general (abril 2018) y ahora, en mayo, con la exposición de los trabajos acabados públicamente en el Ayuntamiento.

En la presentación llevada a cabo el martes en los bajos del Ayuntamiento por parte de Santiago Peñalba, uno de los arquitectos, y el concejal del área Igor Zubillaga, se procedió a exponer el plan en sus líneas maestras pensadas para un municipio de menos de 7.000 habitantes, habiéndose aprobado un programa de participación ciudadana. Precisamente en ese contexto se ha planteado esa exposición y charla en la que se busca la participación de la ciudadanía de Urretxu.

En la elaboración son muy diversos los trámites e informes preceptivos e incluso vinculantes a recabar de otras administraciones (Diputación, Gobierno Vasco, Estado...). En el proceso se aprueba provisionalmente el plan por el pleno del ayuntamiento, luego le corresponde hacerlo definitivamente a la Diputación Foral.

El plan general es un instrumento básico para integrar todas las políticas y las iniciativas tendentes a favorecer el desarrollo económico de un municipio. Es necesario, si bien no es suficiente para ello. El plan requiere el consiguiente esfuerzo para su posterior gestión y ejecución, para lo que habrá de propiciarse la colaboración de las iniciativas pública y privada. Es también un instrumento clave para favorecer la cohesión social.

El avance es tan sólo una primera aproximación donde se expone la coyuntura a la que se enfrenta el municipio, contiene alternativas a considerar y se somete a exposición pública. De su exposición pública y debate resultarán unas primeras orientaciones y el Ayuntamiento decidirá los criterios y objetivos a seguir abriendo el debate correspondiente antes de su aprobación provisional y/o definitiva luego en Diputación.

Paralelamente se procederá a la evaluación ambiental estratégica del plan general y se procederá asimismo a la integración en el plan general de la perspectiva de género; la accesibilidad universal; la perspectiva lingüística; la problemática del cambio climático; la salud; y todas aquellas perspectivas transversales oportunas.

Hipótesis demográficas

Para la elaboración del plan, se toman como referencia hipótesis demográficas en el horizonte tempora. El plan contempla una primera, conservadora, que estima que la población va a retroceder, como lo ha hecho en el último periodo. Ello podría cuestionar la necesidad efectiva de nueva vivienda o reducirla al mínimo, por compensarse la demanda con una población en regresión. Sería en cualquier caso un escenario pesimista para el futuro de Urretxu que se movería sobre 6.500 habitantes.

La segunda hipótesis contempla que la población va a crecer en los próximos 8 años siguiendo las pautas de lo acaecido en el periodo 2001-2016. Este escenario situaría en torno a 6.900 habitantes la población en el horizonte del año 2026, situando la demanda de vivienda en torno a las 500 unidades en Urretxu.

La tercera contempla que el Alto Urola es capaz de abordar un proceso de transformación de su tejido industrial obsoleto aprovechando la oportunidad que puede ofrecer esa disponibilidad de suelo y su situación en relación con la estación de Santa Lutzia una vez que entre un funcionamiento el TAV. Este escenario podría suponer un proceso de recualificación del lugar y conllevar un poder de atracción que podría llevar a que en el horizonte del Plan Urretxu supere los 7.000 habitantes.

Ámbitos urbanísticos

El término municipal de Urretxu establece en el avance una superficie de suelo urbanizable de 746,093 hectáreas, frente 6.780,660 hectáreas de suelo no urbanizable.

El avance se ha centrado en los siguientes ámbitos: Gune Historikoa; Labeaga; San Martin; Matxinporta; Gerra; Sagastitxipi; Kanposantua; Gurutze Auzoa; Elizalde; Nekolalde; Gainzuri- Mundo Mejor; Instituto; Lilibaso- Gainzabal; Pagoeta; Ipeñarrieta; Estación; Irimo; Mugitegi; Aparicio; Kaminpe.

La ley establece para Urretxu la observación mínima de espacios libres de 43.370 m2 y el nuevo plan ofrece 49.777 m2. Esto se reparte de la siguiente manera: plaza de Iparragirre 2.045 m2; plaza de San Martin 1.553 m2; espacio de Barrenkale en su día ocupado por muralla 1.804 m2; plaza de Gernikako Arbola 1.277 m2; parque de Pagoeta 9.276 m2; parque del Instituto 8.650 m2; margen izda Urola (subámbitos de S.Martin y Garaialde) 5.987 m2; parque de Santa Bárbara preexistente 19.185 m2.

Por lo que se refiere a la superficie de suelo destinado a actividades económicas se establecen tres zonas principales: Irimo (32.248 m2), Kaminpe (32.603 m2) y Gerra (8.691 m2) y su edificabilidad de nueva actividad en 35.685,70 m2, 18.000 m2 y 5.000 m2 respectivamente.

Una de las características que tiene el nuevo plan general de ordenación tanto rural como urbana es el aprovechamiento de los espacios ya colonizados, sin agotar nuevos espacios.

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