Diario Vasco

Un programa que podría servir de freno

La lista de víctimas del acoso escolar desgraciadamente es muy larga y sigue engordando aunque ya se han puesto en marcha recursos para hacerle frente. Las escuelas empiezan a preocuparse por contar con protocolos de actuación para prevenir la violencia. En los casos de acoso hay tres protagonistas: la víctima, el acosador y los espectadores. El KiVa se centra en este último grupo, el más numeroso y el que podría servir de freno.

Pero hay otros elementos importantes. El gran encubridor de los acosadores es el silencio de las víctimas. Unas veces es por miedo a las represalias, pero otras es por algo más sutil...

Con frecuencia decimos que es de chivatos acusar o es de cobardes pedir ayuda. Muchas veces, los padres no creen que sus hijos puedan ser acosadores. O piensan que el acoso ha existido siempre y que ellos lo experimentaron y no les pasó nada. El mayor número de casos suceden en los recreos o en la salida del colegio. Fuera de las aulas. Y las familias deben colaborar con ellas, y no mantener el distanciamiento receloso que mantienen ahora.

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