Diario Vasco
Logotipo. En sí, es un clásico reivindicativo de los grupos locales.
Logotipo. En sí, es un clásico reivindicativo de los grupos locales.

«El tema de los locales de ensayo no es prioritario para los consistorios»

  • Organizado por Mutamu, el sábado a las 18.00 se celebra un festival reivindicativo con las bandas Kids of Rage, Tooth, Drop, Adiktos al Kaos y Night Shot

Hace ya más de un mes que los grupos de música de Urretxu y Zumarraga no pueden ensayar en el lugar donde venían haciéndolo. La razón: las lluvias caídas a principios de septiembre inundaron los locales de ensayo de Sarralde y, basándose en el riesgo que conllevaba aquella situación, el ayuntamiento de Urretxu precintó los locales, y en consecuencia, han quedado en la calle, «una vez más». Lo cierto es que pasan los días y los grupos no ven soluciones cercanas. En Mutamu, colectivo que agrupa el movimiento de estos músicos de Urretxu y Zumarraga, están muy molestos ante la situación sobrevenida y están llevando a cabo acciones reivindicativas para conseguir soluciones que satisfagan a todos.

Así, este sábado a las 18.00 se celebrará un festival con las bandas Kids of Rage, Tooth, Drop, Adiktos al Kaos y Night Shot.

Desde Mutamu subrayan que ésta no es una situación nueva. «La cuestión de los locales de ensayo tiene una larga trayectoria; una trayectoria de 30 años aproximadamente. Y como hace ya treinta años, nos hemos vuelto a reunir con los alcaldes de los dos municipios; nos hemos reunido con las técnicas de cultura y con los partidos políticos de la oposición. En esas reuniones, como hace ya treinta años, se nos han pedido informes para volver a explicarles (o quizás, recordarles), una vez más, las necesidades, proyectos y compromisos que tenemos que afrontar. A su vez, nos han pedido otras tantas opiniones, para después ofrecernos propuestas irrealizables».

Sin embargo, egún explican, en estas reunoines, «hemos vuelto a escuchar intenciones e ideas capaces de seducir a cualquiera. Se nos han hecho promesas que, tras una traca de luces pirotécnicas y aplausos, se desvanecen en el silencio, y se convierten, una vez más, en humo. Nos sentimos engañados, y queremos volver a denunciar que nos encontramos en la misma situación que hace 30 años, porque el tema de los locales de ensayo sigue sin tener prioridad para los dos consistorios, y sigue sin recibir un trato estratégico dentro de la oferta cultural de nuestros pueblos».

En este sentido, desde Mutamu se fijan en cómo está la situación en los pueblos de alrededor. «Sin ir más lejos (3 kilómetros) el ayuntamiento de Legazpi acaba de destinar una partida de dinero para aquellos grupos de la localidad que deseen grabar un disco. Todo ello en los locales que el ayuntamiento acondicionó en su día para que las formaciones de música del municipio pudieran ensayar en unas condiciones dignas», subrayan.

Eso sí destacan, también, que «aunque las condiciones no tienen nada que ver, la actividad musical que se ha desarrollado en Urretxu y Zumarraga ha sido considerable. Durante estos 30 años se han publicado muchos trabajos, han surgido nuevas formaciones, incluso tenemos colectivos que se dedican a fomentar la música en directo (Zarraparraz y Kalegorrian). Pero a diferencia de otras localidades vecinas, en nuestros pueblos las diferentes expresiones musicales no han recibido el mismo trato. En nuestro caso, nos hemos visto obligados a movernos de tugurio en tugurio: de Matxain a Madaya; de Madaya a Sarralde; y de Sarralde... a la calle o a otras localidades. Y todo ello para seguir trabajando, puesto que según el último trabajo de recopilación realizado por Mutamu, son alrededor de 50 los grupos que han grabado algún trabajo durante su trayectoria, y son ya 1.000 los temas recopilados por la asociación. 50 grupos y 1.000 temas grabados sin ningún tipo de ayuda; ¡se dice fácil!».

Al preguntarles sobre si ven poco futuro para la música, nos dejan esta reflexión: «Hoy hemos visto a unos padres en la entrada de la Musika Eskola. Iban acompañados de sus hijas. Una llevaba una guitarra a la espalda, mientras la otra iba sin instrumentos. Llovía. Tras despedirse de sus padres, han salido corriendo hasta una zona de cobijo, ante la atenta mirada de sus progenitores. Y nos preguntamos, una vez más: ¿tendrán la oportunidad de seguir disfrutando de la música en unas condiciones dignas?»

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