Diario Vasco

Lunes de cuadrillas para los de casa

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La sokatira entre cuadrillas tras la comida popular se ha convertido en un clásico además de ser todo un espectáculo. Lo de menos es quiénn gana... / AGUADO

  • Más de mil comensales se reunieron en lugares públicos, sociedades y restaurantes

Tras la Euskal Jaia matinal y el desfile de carrozas, la noche del domingo al lunes deparó una de las mejores estampas de los últimos años. Y es que debido al tiempo que nos ha hecho, las noches han dado de sí mucho más que los días en estas fiestas patronales.

Entraremos en esas consideraciones en la crónica de mañana, pues hoy toca centrarse en un lunes un tanto húmedo, tranquilo, donde los vecinos se fueron reuniendo sobre el mediodía para tomar unos vinos, preparar los condimentos y, en bastantes casos, volver a reunirse con los amigos, esos que se ven en las ocasiones especiales, tras mucho tiempo de ausencia.

El 65% de los que ayer disfrutaron del Día de las Cuadrillas, han estado en fiestas involucrados en alguna actividad, y claro está, el lunes tocaba descansar, o al menos llevarlo de otra manera.

Así pues, ayer fue tiempo de disfrutar de forma sosegada, sin actos de transcendencia en los que el protagonista fue cada vecino.

Ambiente en las vaquillas

Parte de la fiestas se trasladó a la plaza Domingo Mendiaraz, en calle Labeaga. Allí se instalaron hinchables y una pista de carreras que acogió una prueba «clásica de motos con fuerza a puro pie. La ilusión de la chavalería no tiene parangón y eso se nota en la forma de entrar en las curvas y de sortear los obstáculos.

Este año el evento, por vez primera ha contado con la asistencia de las autoridades para la entrega de premios.

En la otra punta, es decir en parque anexo a Barrenkale, la segunda jornada de juegos con vaquillas, atrajo mucho público y mozos un poco mayores que dejaron imágenes impagables de recortes y sustos variados.

Las familias pudieron igualmente disfrutar de paseos en el tren txu txu.

Cuadrillas

No faltó el 'momentiko' ante la casa natal del bardo José María Iparragirre Balerdi con más vecinos que nuncaa eso de las dos del mediodía.

Tras el trajín que supone llegar este año a las mesas ubicadas en frontón Ederrena y en la carpa de Gernikako Arbola, la comida popular estuvo animada y simpática con sobremesa animada por la txaranga.

Los pesajes para las cuadrillas (18 este año), que se apuntaron fueron controlados por componentes de Herri Kirolak y de nuevo lograron no solo llenar las gradas de Gernikako Arbola, sino que también las pintaron de colores y alegría.

Tras la competición lo de menos era quiénes ganaban la copa y unas perrillas, pero cierto es que hubo ganador y ese fue la cuadrilla APV.

Luego la gente se dispersó por la zona mientrar hacia irrupción la Banda de Música del Taller Iparragirre Balerdi para obsequiar con una excelente sesión de bailables a los que ya no llegamos en el cierre de esta edición. Niko Etxart, como artista invitado, presidió la edición de este año de Kantu Afari en plaza Gernikako Arbola.

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