Diario Vasco

Bonificación del 50% en el impuesto de vehículos para familias numerosas

Imagen de la sesión plenaria celebrada el miércoles.
Imagen de la sesión plenaria celebrada el miércoles. / LIMIA
  • Será aplicada en el marco de las Ordenanzas Fiscales del próximo 2017

  • PNV y PSE votaron a favor, EH Bildu se abstuvo a las Ordenanzas Fiscales en general e Irabazi abogó por bonificar bajo criterios de progresividad

Las Ordenanzas Fiscales de 2017 volvieron al Pleno el pasado miércoles, al haber recibido una alegación durante su periodo de exposición pública. Dicha alegación apelaba al Ayuntamiento a apoyar a las familias numerosas del municipio, exponiendo que «por motivos obvios, precisaban de un automóvil de mayor tamaño y cilindrada para circular, hecho que se veía penalizado con el pago de un impuesto de vehículos de mayor importe». La alegación apuntaba a su vez, que la Diputación Foral de Gipuzkoa había habilitado en diciembre de 2015 la posibilidad de bonificar el impuesto de vehículos a las familias numerosas. Finalizaba proponiendo aplicar una bonificación del 90% en este impuesto a un único vehículo bajo la titularidad de un miembro de familia numerosa, haciendo extensible la citada bonificación al presente año 2016 y sucesivos.

«Ante esta alegación, hemos acudido a la Norma Foral que recoge la bonificación a la que hace alusión y a nuestras propias Ordenanzas Fiscales en lo que respecta a las bonificaciones para familias numerosas, concretamente, en el caso de los bienes inmuebles de naturaleza urbana existe una bonificación del 50% para ellas», explicó la alcaldesa, Koldobike Olabide.

En respuesta a la alegación, el gobierno municipal ha añadido un punto adicional a las Ordenanzas Fiscales, que contempla una bonificación del 50% para las familias numerosas en el importe del impuesto de vehículos. Se aplicará a un único vehículo de 5 o más plazas y se hará efectiva el próximo año. Las familias que en 2017 tengan concedida la misma bonificación en el IBI, no tendrán que solicitarla expresamente, ya que el Ayuntamiento la aplicará automáticamente. Si la familia dispone de más de un vehículo, la bonificación será aplicada a la tarifa más elevada. En cuanto a la petición de extenderla al ejercicio en vigor de 2016, Olabide expuso que no era posible desde el punto de vista legal.

Las Ordenanzas Fiscales, con esta bonificación incluida, fueron aprobadas definitivamente con los votos a favor del PNV y el PSE. Desde este último, Roberto Alonso valoró positivamente la iniciativa. «Sí bien la bonificación podía ir un poco más allá analizando aspectos como los ingresos de cada familia, creemos que es un amarre importante por el que empezar», destacó.

Abstención de Irabazi y Bildu

Irabazi y EH Bildu optaron por la abstención. Desde el primero, Alberto Bezunartea señaló que no estaban de acuerdo con la forma de bonificar por dos razones. «En primer lugar, no se trata de una bonificación progresiva, no se tienen en cuenta los ingresos a la hora de aplicarla, por lo que nos podemos encontrar con situaciones injustas, como que una familia numerosa con dos miembros trabajando y unos ingresos mensuales de más de 4.000 euros la perciba y otra familia menos numerosa con un único sueldo y escasos ingresos no lo haga», planteó el concejal de Irabazi.

«En segundo lugar, entendemos que no es equiparable un impuesto a la vivienda, que es un bien básico, con el impuesto a un vehículo, que puede considerarse un artículo de lujo, de todas formas, no queremos perjudicar al ciudadano que ha hecho la solicitud porque entendemos que tendrá problemas económicos y por ello, nos abstenemos», indicó. También avanzó que su grupo está trabajando en una propuesta para que las bonificaciones se realicen bajo unos baremos de progresividad en función a la renta.

Desde EH Bildu, Kepa Urzelai explicó que estaban de acuerdo con la bonificación, pero no con las Ordenanzas Fiscales en su conjunto y de ahí su abstención.

Por otro lado, Urzelai reprochó a la alcaldesa que era la sexta vez que dichas ordenanzas pasaban por el Pleno. «En mayo lo hicieron con relación a las tasas del parking de la papelera, corriendo y mal trabajadas, en julio se trataron de nuevo por el IBI, otra vez de prisa y con el tema mal trabajado, han vuelto al Pleno en septiembre, octubre, noviembre y ahora, cuando lo habitual es que se haga una vez. ¿Dónde está la eficiencia y eficacia de la que tanto habla la alcaldesa?», cuestionó.

EH Bildu también recriminó a Olabide «que habiéndose registrado la entrada de la alegación en el Ayuntamiento el 9 de noviembre, no la trasladara al resto de grupos hasta el 23 de noviembre, día de la comisión». «No hemos tenido tiempo de trabajar el tema, la alcaldesa nos señaló que había sido un despiste suyo, pero no sabemos si ha sido un sin querer queriendo, no es la primera vez», expuso Urzelai.

Réplica del PNV

«Nosotros creemos que quienes poseen el título de familia numerosa tienen el mismo derecho a acceder a esta bonificación, en total coherencia con lo que viene aplicándose en el impuesto de bienes inmuebles», respondió Javier Iraeta a las declaraciones de Irabazi.

La alcaldesa apuntó que «las fechas indicadas por EH Bildu sobre la alegación eran ciertas, pero también era cierto que el viernes anterior a la comisión, 18 de noviembre, todos los grupos habían recibido la convocatoria de esa comisión, donde al igual que en la anterior legislatura, se incluía una nota indicando a los concejales que tenían acceso a todos los antecedentes, documentos... de los temas que se iban a tratar». Añadió que «si junto a ello, en determinadas ocasiones había enviado más información relacionada con los temas había sido por deferencia». «Creo que es cuestión de tener una actitud proactiva y no estar esperando a que no te envíen una cosa para luego decir que no te la han mandado», señaló Olabide.

Irabazi abandonó el Pleno

El momento más bronco llegó en el turno de ruegos y preguntas, cuando el concejal de Irabazi decidió abandonar el Pleno. Minutos antes, el edil había tratado de hacer una cronología sobre determinado vertido de agua del polideportivo, que había ido a parar al río de forma accidental en agosto, tema sobre el que preveía realizar una pregunta al gobierno municipal. En ese momento, la alcaldesa le solicitó que se centrara en la pregunta, «objeto del espacio en el que se encontraban». El concejal insistió en que «sin la cronología no se entendería su pregunta» y recriminó «que no le dejara argumentar y se empleara distinto rasero para unos y otros». Olabide volvió a emplazarle a hacer la pregunta, remitiéndose al reglamento de funcionamiento. Fue entonces cuando Bezunartea abandonó su asiento.

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