Diario Vasco

El órgano romántico de la parroquia sonará hoy en todo su esplendor

El organista Gerardo Rifón.
El organista Gerardo Rifón.
  • El destacado organista Gerardo Rifón ofrecerá un concierto a partir de las 19.00 horas, con entrada gratuita

Hoy la música volverá a sonar en la parroquia, esta vez, de la mano del organista titular de la iglesia donostiarra de San Ignacio de Gros, Gerardo Rifón. El concierto, de entrada gratuita, tendrá lugar a las 19.00 horas y está organizado por la Asociación de Organistas de Gipuzkoa con el patrocinio de la Diputación Foral de Gipuzkoa y la colaboración del Ayuntamiento y la propia parroquia de Legazpi.

El destacado invitado interpretará una completa selección de piezas musicales de compositores como Bach, Haendel, Bennett, Latzelsberger o Vierne. «Nacido en San Sebastián en el año 1962, Gerardo Rifón vio cómo su vocación musical despertaba en la Escolanía del Corazón de María de la mano de su director, el claretiano P. Sierra, organista y director del coro», explican desde la parroquia. «Inició sus estudios musicales en el conservatorio de su ciudad natal, perfeccionándolos con la profesora de órgano Mme Bernadette Carrau en el conservatorio de Baiona, donde por unanimidad del Tribunal, obtuvo la medalla de oro de fin de carrera en el año 1995», destacan. «Desde 1980 es titular del órgano E.F. Walcker (1914) de la iglesia de San Ignacio de San Sebastián y sin abandonar la faceta de solista, se ha especializado en el acompañamiento de coros y solistas, destacando en este aspecto su larga vinculación con el Orfeón Donostiarra, con el que ha actuado en lugares emblemáticos como el Monasterio del Escorial, la Catedral de Wiesbaden, la Capilla del Palacio Real de Madrid...», enumeran.

Sus manos harán sonar hoy majestuosamente el órgano romántico de la parroquia de Legazpi, que data del año 1905 y pertenece a la casa Amezua. Hay indicios de la existencia de otro órgano anterior en el templo, aunque no se han hallado pistas de ello en los archivos parroquiales. El órgano que conocemos actualmente es, en realidad, la suma de dos instrumentos. El primero es del año 1905 y fue construido por los mismos autores del órgano de la catedral de Sevilla, según se recoge en un escrito a mano guardado en la iglesia. El instrumento fue cedido por la familia Mendizabal a la parroquia. Documentos de la época constatan que su valor era de 30.000 pesetas. Dicho órgano se alojaba en el coro de abajo, al no existir el de arriba y curiosamente, se ubicaba en un lateral, con el organista posicionado de costado y no mirando de frente al altar. Entre 1958 y 1962 la parroquia sufrió una gran reforma y también su órgano. Únicamente se conservaron sus dos fuelles y buena parte de los tubos del anterior. El resto de las piezas fueron renovadas, se cambió la consola de doble teclado y se ampliaron tubos y trompetas. Tuvo un coste de 550.000 pesetas y fue un donativo de Doña Catalina Segura. En ese momento dejó de ser un órgano mecánico para convertirse en un órgano neumático. También cambió de lugar, pasando al recién construido coro de arriba.

Gracias a los reajustes y cuidados realizados en años posteriores, el instrumento sigue sonando en todo su esplendor. Su próxima puesta a punto consistirá en la renovación de los fuelles, cuya piel se halla notablemente deteriorada.

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