Diario Vasco

Jorge: «Cada fotografía lleva algo de mí»

La legazpiarra, en uno de los txokos de la muestra, que estará colocada en la peluquería hasta finales de octubre.
La legazpiarra, en uno de los txokos de la muestra, que estará colocada en la peluquería hasta finales de octubre. / LIMIA
  • Susi Jorge, Realiza su primera exposición en la peluquería Juan Cruz

  • Habitualmente relacionada con la fotografía por su marido, Gorka Salmerón, ella descubre ahora su propia manera de ver el mundo a través de la cámara

Muchos la relacionan con el mundo de la fotografía por su marido, Gorka Salmerón, pero lo cierto es que Susi Jorge Romaratezabala lleva años fotografiando aquello que le rodea con una delicadeza y una cercanía especial. Reconoce que ser 'la mujer de' agranda todavía más el salto al vacío que toda persona da al mostrar su obra en público por primera vez, pero añade que sin Gorka, probablemente nunca lo hubiera hecho. En esta entrevista habla de su primera exposición en solitario, montada en la peluquería para caballeros Juan Cruz durante este mes y el próximo.

-¿Cuándo comenzó a hacer sus pinitos en el mundo de la imagen?

-Empecé a estudiar Imagen y Sonido en Andoain con dieciocho años. Por aquel entonces tenía claro que quería hacer algo artístico, pero no sabía muy bien qué. Aintzane Urmeneta y yo pusimos en marcha 'Bikoitz Bideo' y durante cinco años nos dedicamos a realizar trabajos audiovisuales por encargo. Luego cogí el bar Kantoi, de allí me fui a trabajar como transportista y después como soldadora. Profesionalmente no he vuelto a trabajar en el mundo de la imagen, pero a nivel personal siempre me ha gustado hacer fotos, incluso más que vídeos. Con Gorka al lado además, es imposible parar, aprendes muchas cosas día a día.

-¿Cómo surgió la idea de exponer sus fotos?

-Viene de hace un año, de la visita que hicimos al fotógrafo Carlos Cánovas en Pamplona. Su mujer, Juana Arlegi, fue quien lanzó la propuesta. Mientras hablábamos salió el tema de que ella también era 'la mujer de'. Su marido tiene una destacada trayectoria a nivel estatal como fotógrafo, teórico de la imagen y foto-historiador. Ella hace muy buenas fotografías, pero nunca se ha prodigado públicamente. Yo había empezado a colgar mis fotos en Instagram y al verlas, Carlos y Juana me propusieron exponer. La verdad es que estando a la sombra de Gorka es muy difícil, creo tener una buena mirada, pero me cuesta mucho darle el valor que realmente tiene porque la de Gorka es excelente. De hecho, nunca me he querido meter demasiado en la fotografía y exponer porque Gorka es quien es...

- Sin embargo, señala que sin Gorka nunca hubiera hecho una exposición.

- Probablemente. Él fue quien me animó a hacerlo y dada su colaboración con la peluquería Juan Cruz organizando exposiciones, nos pareció una buena idea realizarla allí. Yo no me siento fotógrafa realmente y él me ha ayudado muchísimo.

-¿Cómo está siendo la experiencia?

-Me he sorprendido gratamente a mí misma. Una cosa es ver las fotos en el móvil o en el ordenador y otra seleccionarlas para la exposición, buscar un hilo conductor entre ellas, elegir el formato y el papel en el que presentarlas. Gorka ha sido una ayuda fundamental en todo ello. Realizamos la impresión de las fotos a través de Joxan Iza y tienen una calidad muy pictórica, que les da precisamente el aire que yo quería.

-¿Qué se encuentra en su exposición?

-Está compuesta por dieciséis imágenes de 20x20 centímetros, en marcos que visten mucho cada fotografía. Algunas son en color y otras en blanco y negro. Todas están hechas con el móvil, con un Samsung s4. Me permite poder hacer fotos en cualquier momento y a cualquier cosa que vea. Cuando tienes hijos ya llevas demasiados trastos encima como para tener que cargar también con la cámara.

-¿Cuál es la temática de las imágenes?

- Ofrecen mi mirada hacia el mundo. Hay una atmósfera de misterio y de melancolía en ellas. Cada foto lleva un poco de mí. Tienen mucho que ver con cómo estoy en ese momento. Son imágenes de las cosas que me rodean, paisajes, personas, escenas... Todas tomadas en Legazpi, Donostia, Zarautz y sobre todo, en La Rioja.

-Hay incluso varias fotos realizadas desde el coche.

-Es algo que me gusta mucho. En algunas he utilizado el HDR, opción de la cámara que te permite hacer dos disparos y los superpone, creando una especie de imagen fantasma.

-¿No hay Photoshop?

-No. Prácticamente no ha habido ninguna manipulación en las fotos.

- Su marido ha escrito la tarjeta de presentación de la exposición, disponible en la misma peluquería Juan Cruz. ¿Qué le ha parecido el texto que le dedica?

-Me cuesta mucho leerlo. Gorka no es una persona que exprese mucho sus sentimientos y no estoy acostumbrada a este tipo de cosas. Lo ha hecho con mucho amor y saber que me ve desde ese lado ha sido un descubrimiento para mí. La exposición no ha servido solo para mostrarme yo ante la gente, Gorka también se ha mostrado ante la gente y ante su mujer, me ha presentado a la gente desde su interior.

-¿Se animará a repetir?

-Seguramente. Me ha gustado verme. Me daba un poco de miedo exponerme delante de la gente, era todo un reto y más, en el pueblo. Yo no vi la exposición hasta que Gorka la montó, no quise. Al hacerlo tuve una sensación tan bonita que pensé que tenía que seguir haciéndolo. Me encantaría realizar una exposición conjunta con Carlos Cánovas, su mujer Juana Arlegi, Gorka y yo.