Piden cárcel para responsables un club hípico por dejar morir a 17 caballos

Imagen del centro donde se encontraron los caballos. /  JOSÉ MONTES
Imagen del centro donde se encontraron los caballos. / JOSÉ MONTES

La Fiscalía alavesa reclama para cada imputado nueve años de inhabilitación, ya que la Ertzaintza halló en sus instalaciones otros 40 equinos desnutridos

DAVID GONZÁLEZ VITORIA.

Los que fueran responsables de la escuela de hípica Cobar, en Okondo, se enfrentan a severas penas de cárcel, e inhabilitación, por abandonar a su suerte a medio centenar de caballos, tres burros, seis perros, una cerda vietnamita, una gallina y dos patos en sus instalaciones, repartidas entre esta localidad alavesa y las vizcaínas de Güeñes y Gordexola.

La Fiscalía de Álava reclama para cada uno de los cuatro implicados -un quinto procesado ha muerto- tres años de cárcel, nueve años de inhabilitación para el ejercicio de cualquier actividad relacionada con los animales, así como 74.902 euros en concepto de indemnización.

Los hechos que se revisarán la próxima semana en el Juzgado de lo Penal número 2 de Vitoria se remontan a hace tres años. Una denuncia presentada por la Asociación Protectora de Animales SOS Bilbao ante la Ertzaintza de Llodio por «maltrato animal» destapó una situación dramática en las tres fincas controladas por este club. Los agentes autonómicos hallaron en todas ellas varios cadáveres de caballos y un buen número de ejemplares desnutridos, muchos al borde de la muerte por desnutrición.

En lo referente a la explotación de Okondo, por ejemplo, «había una yegua gravemente accidentada, con lesiones en la cadera y con una de las patas inflamada. No podía moverse». Ocho habían perecido. La Diputación alavesa se hizo cargo de todos los animales allí descubiertos. Rescató a «28 equinos vivos», también a seis perros «de los que dos se encontraban amarrados a un árbol y uno encerrado en una habitación». Una gallina y dos patos se encontraban «encerrados en un pequeño habitáculo con los restos de más aves muertas y con síntomas claros de parasitación grave».

Ocho cadáveres

Por su mantenimiento y cuidado, la administración foral reclama a los cuatro imputados una compensación de 74.902 euros. En Gordeloxa hallaron ocho cadáveres de caballos, presuntamente muertos de hambre. En Güeñes se certificó otro ejemplar fallecido por idénticas causas.

Según la Fiscalía, los responsables del club actuaron de mala fe. «Dejaron voluntariamente de procurar alimento, agua y atención veterinaria» a los animales a su cargo. En Okondo, en Güeñes y en Gordexola, siempre a juicio del Ministerio Público, siguieron idéntico proceso. La investigación de esta oficina ha determinado que desde la constitución del club, en mayo de 2014, hasta el descubrimiento del caso, en noviembre de ese mismo año, los procesados fueron «conscientes» de su mala práxis. De hecho, desoyeron «los requerimientos realizados desde la Diputación de Bizkaia, al titular de los caballos para que les prestase la atención inmediata de forma inmediata». La denuncia interpuesta por la protectora permitió salvar a la mayoría de los ejemplares desnutridos.

Fotos

Vídeos