Luz verde a semáforos en vez de rotondas

Punto de intervención. Los dos semáforos y el paso de peatones se habilitarán en este punto ./MARIAN
Punto de intervención. Los dos semáforos y el paso de peatones se habilitarán en este punto . / MARIAN

La Diputación opta por una solución en la Gi-2630 que el gobierno municipal califica como «un parche». Las obras ya han sido adjudicadas a Construcciones Murias por casi 120.000 euros y un plazo de ejecución de seis semanas

MARIAN GONZALEZOÑATI.

«La solución aprobada por el departamento de infraestructuras de la Diputación Foral para la problemática existente en la GI-2630, es un parche. No responde ni a la realidad, ni a la necesidad que les hicimos llegar. Nosotros propusimos la construcción de dos rotondas para la ordenación de los accesos a polígonos industriales y caseríos entre el cruce del taller Erle y la entrada a Ulma Construcción, y en vez de eso van a instalar dos semáforos y un cruce de peatones en la recta, lo que puede originar más situaciones de peligro aún. Desde el equipo de gobierno de EH Bildu, no compartimos esa decisión».

Así de explícito se mostró el alcalde Mikel Biain al abordar las obras que se va acometer en el punto kilómetrico 18.400 de la GI-2630. «La Diputación ha adjudicado ya los trabajos a Construcciones Murias por 119.575 euros ( IVA incluido) haciendo caso omiso a nuestras demandas. Ya les manifestamos la disconformidad del Ayuntamiento con la solución de los semáforos en la reunión a la que nos convocaron, y los técnicos tampoco la consideraron adecuada, pero la carretera es de titularidad foral y ellos ya han tomado la decisión».

En la memoria del proyecto remitido al Consitorio se explica que «las obras para mejorar la seguridad vial en el punto kilómetrico 18,400 de la GI-2630 a su paso por Oñati consistirán en la implantación de un paso de peatones regulado mediante semáforo con la construción de una isleta en mediana y ampliación de la existente. Además de incluirán rebajes en las aceras para mejorar la accesibilidad de los usuarios».

También se recoge que se trata de «una zona actualmente limitada a 60 kilómetros/hora debido a los cruces existentes», pero que «durante la visita de campo, se ha apreciado que los vehículos circulan a velocidades que, aparentemente, resultan elevadas para la limitación establecida». Llama la atención en este sentido que el proyecto recoja que «al tratarse de una zona en la que se esperan frenadas, hay que destacar la importancia de tener que conseguir una buena adherencia entre la nueva capa de rodadura y la capa inferior».

El semáforo en vial de sentido a Zubillaga se colocará a la altura de las escaleras de acceso a la Peugeot, junto a la actual señal de limitación de 60km/hora que ilustra esta información, y el de sentido a Oñati, a la altura de Eguazkialde.

El proyecto recoge que «en sentido creciente primero se colocará el cartel con la señales de advertencia de semáfoto y de limitación de velocidad a 50km/h respectivamnete, con fondo fluorescente y cuatro focos luminosos. Tras pasar el paso de peatones se ubicará la señal de instersección con prioridad sobre la vía a la izquierda en la margen derecha y en la isleta de mediana. En sentido decreciente se colocarán las mismas señalas de advertencia, y una señal de entrada prohibida en la margen derecha. Y tras el paso peatonal se pondrá una señal de intersección con prioridad sobre la vía a la izquierda en la margen izquierda y en la isleta de mediana, y finalmente la de limitación de velocidad».

Propuesta de rotondas

Al respecto, el gobierno municipal ha recordado que el anteproyecto para ordenar el tráfico de la GI-2630 entre Erle y Ulma Construcción realizado por LKS que propusieron a Diputación «ordenaba los accesos a los polígonos industriales y caseríos en una conexión frecuentada por 10.000 vehículos al día.

La ejecución de dos glorietas en los puntos kilométricos 19 y 18,3, con un distancia 700 metros entre ambas, permitía eliminar la peligrosidad en los accesos a las áreas industriales y rurales de Garibai y Goribar, y reducir también la velocidad de los vehículos en el transitado vial. La glorieta de Goribar facilitaba el acceso al área industrial de Obispo Otadui, el barrio de Casablanca y los caseríos Urbieta y Dolaetxe, así como organizar mejor la intersección a Torreauzo. Mientras que la rotonda de Garibai regulaba con más seguridad el tráfico en el acceso al polígono industrial de Munazategi y los caseríos Argiñena, Unaingoa y Kastillokua.

Ambas intersecciones son puntos negros del tráfico local en los que pese a la colocación de señalización vertical y horizontal, espejos y campañas de control de velocidad, el problema persiste, así que el consistorio abogaba por buscar soluciones efectivas y definitivas. La adoptada en primera instancia por la Diputación, no es del gusto del Consistorio. Pero, la recta de la Gi-2630, paso obligado para entrar y salir de Oñati en dirección a San Prudencio, se prepara para estrenar dos semáforos, y se olvida de las rotondas.

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