Las txapelas de Gipuzkoa de ciclocross se dilucidarán mañana en el circuito de Urrutxu

Seis oñatiarras afrontan la prueba local, que dictará sentencia en su peculiar escalinata

M.G. OÑATI.

Lejos queda ya el Campeonato de España de ciclocross, que Mariano Altube conquistó en 1975, pero Oñati sigue vibrando con esta especialidad deportiva que combina la carrera a pie y el pedaleo, y mañana, no faltará a la cartelera deportiva con todos sus ingredientes, porque el barro está asegurado si sigue lloviendo. Y además, cosas del destino, los aficionados podrán disfrutar de las evoluciones del hijo del histórico txapeldun. Aitor Altube es uno de los seis integrantes del equipo local Aloña-Arrikrutz. La escuadra cadete la completan Aritz Torres y Unai Cueva, mientras que los júnior serían: Josu Gartzia, Ander Blázquez y Gaizka Maiztegi. El séptimo oñatiarra, el cadete Aimar Erostarbe, ha sido convocado con Euskadi a la Copa de España que se disputa en Valencia y no estará finalmente en la cita local.

La apuesta realizada por el Aloña, con el patrocinio de Arrikrutz Oñatiko Kobak, para sacar un equipo de ciclocross y traer anualmente una prueba a Oñati, se ha consolidado, y mañana vivirá su novena edición en los alrededores de Urrutxu en un circuito que combina dureza y tecnicidad, y en el que los treinta escalones de madera acondicionados el año pasado, volverán a dar mucho juego.

La competición que dilucirá las txapelas guipuzcoanas, arrancará a las 9.30 con los máster. Continuará a las 10.00 con cadetes, a las 11.15 júnior masculino y femenino, y se cerrará a las 12.15 con el Open, así que el espectáculo está asegurado en los alrededores del cementerio.

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