«Si el toro me llega a tirar por el aire me llevo una cornada», dice el corredor de Oñati

Momento en el que José Mari Arza es golpeado por el toro/
Momento en el que José Mari Arza es golpeado por el toro

José Mari Arza resultó herido el jueves en el penúltimo encierro de los Sanfermines

PABLO OJER

José Mari Arza Barberos no le echaba la culpa a nadie de su "revolcón", que si bien le libró de una cornada sí le dejó un traumatismo torácico que este viernes le ha impedido cerrar su periplo Sanferminero delante de los Miuras. "Una lástima, pero es que me duele todo, no creo que para mañana (hoy para el lector) esté con fuerzas", comentaba este guipuzcoano de Oñati, de 47 años y que lleva 11 en los encierros de Pamplona.

"Hasta ahora el único percance que había tenido fue el año pasado, cuando me caí al suelo y me pegué en la cabeza. Pero fue un golpe tan leve que me curaron ahí mismo tras comprobar que no tenía nada grave", comentaba sobre el personal sanitario de la DYA y Cruz Roja. "Te atienden muy bien, conmigo aquel entonces se aseguraron que no tuviera nada haciéndome mil preguntas para comprobar que no estaba desorientado".

Respecto al encierro de los Núñez del Cuvillo, decía que había sido muy rápido y para cuando se quiso dar cuenta ya tenía el toro encima. “Corro siempre en Santo Domingo y es una locura porque mucha gente se queda a los lados con el único propósito de ver pasar a la manada, no hace ni intención de correr. Pero sería injusto por mi parte decir que ha sido por culpa de esta muralla humana. No, he sido yo el que no he calculado bien. Además, también hay que señalar que en Santo Domingo hay magníficos corredores, gente preparada que hace muy bien el encierro”.

Fotomontaje del encierro con la imagen del oñatiarra herido
Fotomontaje del encierro con la imagen del oñatiarra herido

José Mari Arza añadía que en esos momentos no da para pensar mucho. “Entonces no he creído que me podía llevar una cornada, pero ahora pienso que si me tira por el aire perfectamente me podía haber enganchado después. Sí, San Fermín me ha echado un capotico. Pero este San Fermín”, decía mientras sacaba de debajo de la camiseta una medalla de oro con el santo. “Y en casa también tengo otro. Soy un entusiasta de estas fiestas”, añadía.

Sobre su afición taurina, no dudaba en señalar a su padre. “Le gustaban mucho los toros y me llevaba con él a todos los espectáculos. Así que esto lo tengo de siempre”. José María Arza también señalaba que el próximo año piensa venir a San Fermín a cumplir con los toros. Y lo hará, como siempre, en la cuesta de Santo Domingo.

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