Suspendida la final de Euskal Herria de 'bote luzea' que iba a celebrarse en la plaza

M.G. OÑATI.

A la sección de pelota del Aloña no le sonríe últimamente la fortuna a la hora de programar festivales profesionales. El esfuerzo realizado para traer a Oñati la final del Campeonato de Euskal Herria de 'bote luzea', la modalidad de pelota más antigua, se ha ido al traste por problemas ajenos al club y a la propia federación. El culpable ha sido el mal tiempo que ha hecho el fin de semana, circunstancia que obligó a suspender las semifinales del campeonato que se disputa en espacios abiertos, y exige cerrar un nuevo calendario de urgencia en el que Oñati no ha podido entrar.

Así que el domingo los aficionados no podrán disfrutar de una especialidad de equipo (juegan cinco contra cinco) que recalaba en la plaza en el marco de los actos del 50 cumpleaños pelotari del Aloña como un guiño al pasado y al futuro de la pelota.

En el bote luzea, los dos equipos se sitúan uno enfrente del otro (no se juega contra la pared) y el objetivo consiste en ganar terreno ante el contrincante. Los tantos se contabilizan de manera similar al tenis, de hecho, fue el tenis el que copió a los juegos directos de pelota el modo de contar los tantos, puesto que estos últimos son más antiguos.

La modalidad de 'bote luzea' era testimonial hasta hace poco, y ahora con la iniciativa de diferentes clubes de pelota y con el apoyo de la Federación de Gipuzkoa y Euskadi, se está intentando revitalizar . Al parecer ya se practicaba en el siglo VI, pero se perdió, algo que no sucedió con la paxaka, el laxoa o el rebote. Y en el siglo XVI era el juego de los reyes y el rey de los juegos, de hecho en los palacios reales había una plaza para practicarlo. No era complicado, ya que solo se necesita un espacio abierto y cuatro rayas.

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