La renovación de la cubierta de Santa María Magdalena

La ermita, enclavada en lo alto de Santxolopeztegi, sin el tejado. /  GIPUZKOA KULTURA
La ermita, enclavada en lo alto de Santxolopeztegi, sin el tejado. / GIPUZKOA KULTURA

Así lucía la oñatiarra ermita de la Magdalena, durante las obras de renovación de la cubierta, que se ejecutaron durante la década de los años 80. Este pequeño templo rural, que fue declarado Bien Cultural Calificado en el año 1964, sirvió de morada a San Francisco de Borja, quien entre los años 1551 y 1553 se alojó en una modesta vivienda que se encontraba adosada a la ermita, hecho que la convirtió en centro de espiritualidad de la comarca.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos