La radiografía realizada al parque inmobiliario verá la luz este mes

El estudio permitirá reflexionar sobre las políticas a desarrollar./MARIAN
El estudio permitirá reflexionar sobre las políticas a desarrollar. / MARIAN

Busca evaluar el problema de la vivienda en sus dimensiones social y urbanística El diagnóstico será más minucioso en el casco histórico para poder impulsar medidas de rehabilitación

MARIAN GONZALEZOÑATI.

El conocimiento de las interacciones que se producen entre la dinámica demográfica y el mercado inmobiliario es imprescindible para fundamentar las decisiones sobre los desarrollos urbanísticos, las políticas de vivienda y bienestar social. Así que con el objeto de averiguar en qué situación se encuentra el parque inmobiliario oñatiarra, la evolución de necesidades, los usos actuales, así como la demanda potencial de viviendas y locales en los distintos barrios del municipio, y en el casco histórico en particular, el Ayuntamiento encargó al Observatorio Gislan un diagnóstico que verá la luz este mes.

La semana que viene el gobierno municipal espera ya tener el estudio en sus manos. Una herramienta que según han explicado «permitirá reflexionar sobre las políticas a desarrollar en un panorama complejo y cambiante, tanto por el cambio de ciclo inmobiliario como por la evolución demográfica».

El progresivo incremento de la esperanza de vida y las situaciones de dependencia entre la población, el retraso en el calendario de emancipación de los jóvenes, y un incremento notable de la ruptura de parejas respecto a hace unas décadas, implica que el número de hogares crezca más deprisa que el de habitantes, y su evolución suponga una mayor diversificación de las formas de convivencia y, sobre todo, un considerable aumento de los hogares unipersonales y una progresiva disminución de su tamaño medio.

El gobierno municipal cree que no es posible evaluar correctamente la problemática de la vivienda, sin la información suficiente sobre el parque existente y la dinámica de hogares, y eso es lo que ha hecho Gislan tras adjudicársele el diagnósitco por 16.875 euros.

Según la edil de Urbanismo, Irati Etxeberria, «un estadio de estas características es una herramienta fundamental para reflexionar sobre las políticas que deban desarrollarse, más teniendo en cuenta que el Ayuntamiento está llevando a cabo la revisión de las normas subsidiarias de planteamiento urbanístico, que dictaminarán las pautas de crecimiento del municipio a medio y largo plazo. Es un estudio en profundidad del parque inmobiliario, ya que no solo cuantificará las viviendas y su situación por barrios, también les hará una radiografía sociodemográfica a través de un estudio prospectivo de las necesidad endógenas (emancipación, dependencia...) y nos permitirá saber, por ejemplo, el número de viviendas y locales vacíos en el casco antiguo, los usos, la calidad constructiva y antigüedad de las edificaciones, o conocer la tipología y el número de personas que viven solas.

El estudio cruza los datos procedentes del padrón de habitantes, el Consorcio de Aguas, y los consumos de luz, con el Impuesto de Actividades Económicas o el catastro y se completará con datos sobre la ubicación, tamaño, habitantes censados siempre garantizando el anonimato» ha relatado.

Proyección de necesidades

El análisis prospectivo permitirá hacer una proyección de las necesidades del parque de viviendas, para cuantificar la necesidad que puede haber en un futuro. La edil de Urbanismo no esconde que el diagnóstico será esencial para poder llevar a cabo políticas de rehabilitación y recuperación de viviendas y locales en el casco histórico. «Nos permitirá conocer la situación real de los pisos y establecimientos comerciales vacíos, su estado, y con los datos en la mano analizar propuestas para impulsar el alquiler».

Ocurre, muchas veces, que el propietario de una vivienda vacía que está en mal estado no puede sacarla al mercado porque es incapaz de hacer frente al coste que supone la rehabilitación. Algunos ayuntamientos están haciendo frente a esta situación con ayudas para acometer obras que fomenten un alquiler social que haga aflorar de una forma efectiva pisos desocupados. Es el caso de Tolosa, que ofrece subvenciones para la rehabilitación directa de viviendas deterioradas. El Ayuntamiento se encarga de la rehabilitación y también de hallar un inquilino para ocupar el piso ya reformado. Éste paga directamente al consistorio el importe del alquiler hasta amortizar el coste que ha supuesto la reforma a las arcas municipales. Una vez amortizado, el Ayuntamiento entrega al propietario la vivienda rehabilitada.

Hay muchas fórmulas para ampliar y/o adaptar el parque de viviendas, y el gobierno municipal quiere estudiarlas haciendo uso del diagnóstico encargado.

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