El lector de matrículas para el control de acceso al cruce de Txaketua se eleva a seis metros

La cámara que estaba a 3,5 metros se ha elevado hasta los 6. / MARIAN
La cámara que estaba a 3,5 metros se ha elevado hasta los 6. / MARIAN

La manipulación de la que fue objeto no ha dañado la cámara, pero han decidido subirla 2,5 metros

M.G OÑATI.

El casco histórico, y más concretamente los accesos al cruce del Txaketua no han estrenado aún el sistema de control telemático de vehículos, pero la aplicación de nuevas tecnologías para la identificación de las matrículas de los vehículos autorizados llega precedida de una 'gamberrada' que ha dado que hablar.

El pasado sábado entre las 6.30 y 7 de la mañana dos personas manipularon la cámara de control recién instalada. Según los datos hechos públicos «lo hicieron subidos a una furgoneta y ayudados por un palo», así que mientras continúan las pesquisas para averiguar la identidad de los autores, «para evitar que vuelva a ocurrir, se ha elevado el mecanismo de los 3,5 metros de altura iniciales hasta los 6» .

El chequeo realizado a la cámara ha determinado que «no está dañada, y la idea es ponerla en marcha en cuanto llegue la señalética que advertirá de la prohibición de circular en horario peatonal e informará de la existencia de un dispositivo de control por grabación» explicaban ayer desde el gobierno municipal. Dejaban claro que el objetivo del lector de matrículas es «acabar con la indisciplina de los conductores que no respetan la restricción y atraviesan Txaketua en su horario de cierre, incluso superando la velocidad permitida para pasar cuanto antes y evitar ser cazados. El nuevo sistema , implantado en localidades como Beasain, Elorrio y Hondarribia, permitirá reconocer de forma automática los vehículos autorizados (Herribusa, proveedores o vecinos con garaje o algún permiso especial), a la vez que sancionará a aquellos que no respetan el horario peatonal de este céntrico enlace en los días y horas que permanece cerrado a la circulación rodada: los viernes, a partir de las 16.00 horas, los sábados desde las 12.00 del mediodía, y los domingos y festivos».

Doscientos euros de multa

Los conductores que, en horario peatonal, circulen por la zona prohibida (la Avenida de la Universidad, desde la confluencia con Aita Madina hasta la plaza Primero de Mayo) serán reconocidos por las matrículas de sus coches y multados con una sanción de 200 euros, gracias a que la cámara estará conectada con la Policía Municipal y cursará una denuncia con la correspondiente sanción económica.

Las vallas que durante meses han alertado del cierre del concurrido trayecto entre la Avenida de la Universidad y Maiatzaren 1 plaza tienen los días contados. Pronto, «en cuanto llegue la señalización», serán sustituidas por el lector de matrículas que vigilará el tráfico en ambos sentidos.

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