Homenaje a Aitor Arregi al son de Indiana Jones y Luigi Boccherini

Sorpresa. Aitor Arregi con el sombrero de Indiana y los regalos con las ediles Zubia y Etxeberria./MARIAN
Sorpresa. Aitor Arregi con el sombrero de Indiana y los regalos con las ediles Zubia y Etxeberria. / MARIAN

El cineasta agradeció las muestras de cariño de la gente y el detalle del Ayuntamiento. Confesó que iba a mencionar a Oñati en su discurso en los Goya, «pero con los nervios y las prisas se me olvidó»

MARIAN GONZALEZOÑATI.

No es ningún secreto la devoción de Aitor Arregi por Indiana Jones y Spielberg, así que el Ayuntamiento pensó que sería bonito rendirle un pequeño tributo al son de la banda sonora de John Williams, y el lunes por la noche le sorprendió imponiéndole el mítico sombrero del aventurero profesor, y obsequiándole también con un original cuadro de su héroe de juventud dibujado con diálogos de la película, mientras Harrison Ford se fundía con Aitor en la pantalla de Santa Ana en la que hace 29 años disfrutó de 'La última Cruzada', su película favorita de la mítica saga.

Esa fue la guinda de una velada «muy bonita y emotiva», en palabras del protagonista, en la que rodeado de familiares, amigos y muchos recuerdos, Aitor desgranó su trayectoria cinematográfica, y anécdotas de los Goya como que tenía pensado mencionar a Oñati en su discurso, pero «con los nervios y las prisas se me olvidó. Así que aprovecho la ocasión para dedicar este Goya que hoy tenemos aquí a todos los oñatiarras, y agradecer todas las muestras de cercanía y cariño recibidas estos días».

Orgullo oñatiarra

Por parte de la corporación, la concejala Nerea Zubia le mostró «el agradecimiento y el orgullo del pueblo. Has encendido el oñatiarrismo, la gente se ha ilusionado mucho, y por eso y porque creemos que lo mejor está aún por venir, hemos querido hacerte este detalle, felicitarte públicamente y mostrarte nuestro apoyo para el gran futuro que tienes por delante».

La teniente de alcalde excusó la ausencia de Mikel Biain «a quien le hacía mucha ilusión este acto y no ha podio venir», mientras que Arregi expresaba su satisfacción de «vivir este momento junto a sus padres, la familia y los amigos». Tuvo un guiño especial a los aitas y recordó que les gustaba mucho Kirk Douglas y la película '20.000 leguas de viaje submarino' «que ahora yo suelo ver también con mi hijo Martín». Rememoró otros filmes «eternos» que veían en casa como 'La gran evasión' o 'Yo soy Espartaco', y explicó que si bien de pequeño le encantaba ver películas en la tele o en el cine, el proceso de acercamiento al mundo el celuloide fue poco a poco y eclosionó al conocer a sus socios y amigos de la productora Moriarti.

Antes había confesado, que además de por Spielberg, Hitchcock, Tarantino, Kubrick o Polanski, sentía devoción por la banda sonora de 'Master& Commander', y más en concreto por el pasacalles nocturna de Luigi Boccherini «que tiene la virtud de animarme y motivarme cuando estoy de bajón, y ha sido la música de cabecera del equipo de 'Handia'. La poníamos en la grabación para estimularnos, porque ha sido un proyecto muy complejo con muchos altibajos» relató.

Todos los presentes pudieron disfrutar de la melodía y también de fotogramas del rodaje y de otros proyectos del realizador oñatiarra como el documental 'Lucio' o el filme de animación 'Glup'. Las proyecciones se alternaban con las conversaciones que Aitor y la periodista Miren Arregi mantenían sobre el cine vasco, los goyas, el mundo del celuloide o 'La trinchera infinita', su próximo proyecto. «Una historia sobre los miedos, un drama que comenzaremos a rodar en mayo, filmándose los exteriores en Sevilla y los interiores en Donostia- adelantó-. Narra la historia de un topo como los que se escondieron durante la Guerra Civil y la posguerra para evitar las represalias, la vida de un hombre que en julio de 1936 se recluyó en su casa por miedo y no salió hasta 1969, 33 años más tarde».

Ojalá los éxitos continúen

Aitor dijo que consume «todo tipo de cine, solo pido que la historia sea sincera» y tiene claro que « sin 'Loreak', jamás hubiera existido 'Handia'». Afronta el futuro sin vértigo. «Lo vivido ha sido excepcional, nos preocupaba hacer el ridículo si volvíamos sin ningún Goya, y al final perdimos la cuenta. '¿Cuántos vamos?', me preguntó en un momento Garaño. Fue flipante».

Feliz de que la g ente haya sentido los diez goyas como suyos, no tuvo reparos en fotografiarse con todos los que querían inmortalirzarse con el cabezón al mejor guión original que presidió la velada. Tras un buen número de fotos, selfies y felicitaciones, Aitor se despedía «agradeciendo la cercanía de la gente y el homenaje del ayuntamiento». El nuevo héroe oñatiarra prepara nuevas aventuras cinematográficas. ¡Y, Ojalá que como en las aventuras de Indiana Jones, la saga de éxitos continúe!

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