Guifinet llevará internet a zonas sin cobertura de Araotz y Arantzazu

Agrestre y aislado. El valle de Araotz, por su orografía y emplazamiento, tiene difícil cobertura.
/MARIAN
Agrestre y aislado. El valle de Araotz, por su orografía y emplazamiento, tiene difícil cobertura. / MARIAN

El Ayuntamiento va a financiar una red de antenas que recibirán señal inalámbrica 72 caseríos se han apuntado al proyecto para acabar con la 'brecha digital' existente en algunas zonas rurales

MARIAN GONZALEZ OÑATI.

En menos de una década, la banda ancha se ha convertido en un servicio básico de cualquier hogar y, sin embargo, en algunas zonas rurales vivir desconectados o con unas conexiones extremadamente pobres a internet sigue siendo el pan de cada día. Así que con el objeto de solucionar esa 'brecha digital' existente entre el mundo urbano y el rural, el Ayuntamiento ha decidido desarrollar el sistema denominado Guifinet en Arantzazu y Araotz.

Aprovechando las subvenciones para el desarrollo rural de Debagoineko Landa Garapen Agentzia, se quiere facilitar a quien lo desee el acceso a internet. El Ayuntamiento financia el repetidor y la antena (es decir el receptor y el emisor) de los 58 caseríos de Araotz y 14 de Aran-tzazu que han decidido sumarse a la iniciativa, y los vecinos el router y la instalación interior de cada casa, así como la cuota pertinente.

La primera fase ya se ha desarrollado en Arantzazu, que alberga el supernodo de operaciones del proyecto, Gandiaga Topagunea, donde está el direccionador de ADSL que mediante señal inalámbrica wifi y repetidores se envía a las antenas que se instalan en el exterior de los caseríos que han solicitado el servicio.

La red de telecomunicaciones Guifinet nació en 2004 en la comarca de Osona (Cataluña) para resolver las dificultades de acceso a internet de Gurb, un pueblo de apenas 2.000 habitantes, al que no llegaba la banda ancha. Se dieron cuenta de que era un problema común en muchos maravillosos pero apartados enclaves. Algunos no podían vivir sin internet, y como internet no iba a su pueblo, fueron ellos a traerlo, poniendo por su cuenta las antenas.

Así fue como empezó a rodar Guifinet, que en poco más de una década ya tiene más de 51.000 nodos en todo el Estado. En Oñati se estrenó en Arantzazu, y ahora llegará a Araotz, ofreciendo un servicio muy valorado en un tiempo en el que casi todo ya se puede realizar por internet (administración, sanidad, comercio...) .

Enclavado en el límite con Alava, a un lado de la antigua calzada, que por Arrikrutz subía a San Juan de Artia y que, pasando por el castillo en la loma de la sierra del mismo nombre, bajaba a la llanada alavesa, el bario rural de Araotz siempre se ha caracterizado por su agreste paisaje y por su aislamiento. Hundido entre las sierras de Aizkorri, Zaraia y Elgea, la carretera misma de acceso desciende ya vertiginosa hacia el desfiladero de Jaturabe, frente a los desplomes del Orkatzategi y vigilada por el imponente ojo de Aitzulo.

Una vez en el valle, la amplitud del paisaje, hace que decenas de caseríos se desperdiguen por el barrio rural. Hasta ahora la conexión a internet era imposible en muchos lugares, y ahora gracias al proyecto Guifinet, el objetivo es lograr esa vía, que permita enganchar a barrios rurales con difícil cobertura a la red que conecta el mundo.

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