«Al final vamos a tener un disgusto, hay que arreglar el techo de los arcos de la plaza ya»

Preocupados. Los arrendatarios de los bares Oñati y Arkupe, Igor y Marino, señalando los boquetes de los soportales de la plaza. / MARIAN
Preocupados. Los arrendatarios de los bares Oñati y Arkupe, Igor y Marino, señalando los boquetes de los soportales de la plaza. / MARIAN

La caída de un cascote sobre una mesa colmó ayer la paciencia de los arrendatarios del Oñati y el Arkupe | Piden que se instale una red de seguridad bien apuntalada hasta que se tomen las medidas de rehabilitación pertinentes

MARIAN GONZALEZ OÑATI.

«Así no podemos seguir, cualquier día va a pasar algo serio y vamos a tener un disgusto. El Ayuntamiento debería haber colocado ya una tela o red de seguridad para evitar lo que ha sucedido hoy, afortunadamente sin consecuencias. Hay que arreglar el techo de los arcos de la plaza cuanto antes, y sino, mientras se decide qué o cómo actuar, poner medidas por la seguridad de todos, la de los vecinos, los que trabajamos en los dos bares afectados, y todos nuestros clientes. Estamos hablando de un espacio muy frecuentado, y si el cascote que esta mañana ha caído en una mesa le hubiera dado a un niño o a una persona mayor, puede que estuviésemos hablando de una tragedia. Afortunadamente, se ha estrellado en una mesa, y al cliente que la ocupaba no le ha pasado nada, pero ha salido por patas. Todavía tenemos el susto en el cuerpo».

El que habla así es Igor Regueiro, arrendatario del bar Oñati, que no entiende «cómo llevamos ya casi tres meses con el techo en semejante estado. Estamos en un entorno monumental y turístico para colocar, por ejemplo, una carpa en la terraza exterior, pero el techo de los soportales de la plaza está en un estado lamentable a pesar de esa monumentalidad, y eso parece que da igual. Desde que lo inspeccionaron tras el primer desprendimiento no se ha hecho nada, y lo de hoy nos ha dado la razón, por eso pedimos que se coloque sin más dilación una red o malla de seguridad bien apuntalada».

Un buen susto

El cascote cayó ayer por la mañana en el la terraza del bar Oñati, pero, su vecino Marino Aldea, arrendatario del bar Arkupe, comparte la preocupación de Regueiro. Ambos tienen bien presente lo ocurrido en verano cuando se derrumbó el falso techo del bar Arkupe, y admiten que tras lo vivido, el estado de los arcos les genera bastante desazón. «No es la primera vez que vamos al ayuntamiento. Hoy les hemos llevado el cascote caído, pero esto no se soluciona con acordonar la zona, hay que tomar alguna medida de seguridad de inmediato».

Residentes del área de los arcos como Maritere comparten la necesidad de tomarse en serio la rehabilitación del céntrico espacio público. « Además de las zonas que están al descubierto tras la inspección técnica que realizó el ayuntamiento, en otras zonas hay grietas, abombamientos, suciedad... Es un área urbanística preferente del municipio, que habría que cuidar por estética y por seguridad», señalaba ayer. Y es que el cascote caído, el acordonamiento del área en el que el ocurrió, y el lamentable estado que presenta ese área de soportales de la plaza, fue la comidilla de la jornada. «No sé a qué están esperando para hacer algo. No da seguridad y puede afectar a los negocios de la zona, sobre todo a los bares. Me parece bien que se quejan por su seguridad y la de todos», relataba un cliente habitual. Su opinión y preocupación era compartida por la mayoría de quienes ayer al mediodía frecuentaban la plaza.

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