De conquistar el Euskalduna con Pinotxo, a sorprender con Serenity en la parroquia

Pinotxo. El equipo de musical posó de negro en el Euskalduna, antes de que las butacas se llenaran de espectadores./GANBARA FAKTORIA
Pinotxo. El equipo de musical posó de negro en el Euskalduna, antes de que las butacas se llenaran de espectadores. / GANBARA FAKTORIA

Ganbara despide 2017 esta noche con juegos de luz y acompañamiento de orquesta. El miércoles, el musical más ambicioso de Ganbara Faktoria se metió en el bolsillo al público vizcaíno volviendo a agotar las entradas

MARIAN GONZALEZOÑATI.

La trepidante agenda de 'Pinotxo, hariekin lotu gabe', y el delicatessen musical con el que Ganbara acostumbra a deleitar a los melómanos en Navidad, comparten hoy protagonismo en estas líneas. Y es que mientras Ganbara Txiki saborea los ecos del éxito que el miércoles cosechó en el Euskalduna bilbaíno (volvieron a agotarse las entradas) y se vuelca ya en los preparativos de la última cita de la gira (Teatro Gayarre de Pamplona, el próximo día 3), Ganbara anima a disfrutar esta noche (22.00 horas) en la parroquia de San Miguel Arcángel un recital «muy especial», bautizado con el nombre de 'Serenity'.

Toda una declaración de intenciones «porque el objetivo es transmitir serenidad recopilando tanto música a capela como con acompañamiento de orquesta», ha explicado Aitor Bian, feliz del éxito de 'Pinotxo' y satisfecho del trabajo realizado con 'Serenity', un recital que anima a no perderse porque será «muy especial».

«Buscamos una sensación sinfónica. Música con un sonido grande y exuberante que proporcione la sensación de espacio y evocación, sin perder ese espíritu de intimidad. Y para lograrlo, el recinto estará iluminado con juegos de luces específicos para cada obra», relató en la presentación del concierto.

Habrá primero música a capela de compositores como Stonpford, Whitacre, Sarasola, Essenvalds, Elberdin, Nysted y Miskinis, y luego un monográfico de Gjeilo para orquesta y coro que permitirá profundizar en los sonidos de la luz y en los textos que ha escrito para la ocasión Andoni Salamero.

«Es un proyecto musical muy ambicioso con un repertorio basado en la serenidad, y una paleta de sonidos y armonías cuidadas. Tiene una puesta en escena muy especial en la que además de las voces de Ganbara participa una orquesta de cámara de trece persona», cuenta Biain.

Hay curiosidades como una pieza en la que los cantantes juegan con los sonidos de las copas, aunque una de las señas de identidad del proyecto, es que la música está acompañada con una combinación de luces diseñada para la ocasión que permitirá descubrir un poco mejor la arquitectura de la parroquia de San Miguel». Ayer voces e instrumentistas, celebraron el último ensayo general en Santa Ana, y hoy esperan deslumbrar a los melómanos en la Parroquia.

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