Diario Vasco

«Queda mucho por hacer para combatir con eficacia la violencia machista»

Norma Vázquez, de Sortzen, en la presentación del viernes.
Norma Vázquez, de Sortzen, en la presentación del viernes. / MARIAN
  • El diagnóstico realizado incide en la necesidad de «políticas integrales que aúnen atención y prevención»

Pese a la cada vez mayor concienciación en torno a la lacra de la violencia machista, aún queda mucho por hacer para que 'la tolerancia cero' sea un valor de la sociedad en su conjunto. Para garantizar una respuesta adecuada a las víctimas, y actuar con eficacia para poder combatir el problema, hay que conocer y diseccionar la realidad local, y ese ha sido el objetivo del diagnóstico sobre la violencia machista que la psicóloga Norma Vázquez y el equipo de la consultoría especializada Sortzen han llevado a cabo durante medio año en Oñati analizando las expresiones directas, simbólicas y estructurales de este tipo de maltrato.

La celebración del Día Internacional de la eliminación de la violencia contra la mujer se ha considerado el marco idóneo para presentar algunos de los datos del diagnóstico, a partir del cual, la corporación quiere desarrollar un protocolo para impulsar una «mayor coordinación» entre los estamentos implicados, a la vez que mejorar la carencias detectadas para dar la solución adecuada a las actuaciones interinstitucionales. «El Ayuntamiento deberá darle unas vueltas al diagnóstico para hacer una política más integral que aúne la prevención y la atención» señaló Vázquez el viernes en la puesta de largo.

¿Cuál ha sido la dimensión de la problemática en Oñati durante los años 2013-15? Esa era una de las incógnitas, y al abordarla, Norma invitó a «tomar los datos con precaución, porque el diagnóstico no incide en la magnitud del problema, sino en la ayuda solicitada». Explicó que «todos los estudios nos indican que solo se denuncia aproximadamente el 30% de la violencia de género por lo que el 70% no emerge. Tenemos que luchar contra esa realidad y conseguir que las víctimas no teman comenzar un periplo que «se les hace muy cuesta arriba. Hay órdenes de alejamiento que no se conceden, los juicios se alargan mucho... por eso es importante solicitar asesoramiento jurídico y psicológico en los servicios sociales» relató.

35 denuncias a la Ertzaintza

Luego se centró en los datos abordando los distintos itinerarios disponible. Algunas víctimas abogan directamente por la denuncia policial y la vía judicial, otras prefieren la vía sociosanitaria, y en algunos casos convergen ambas opciones. Según las cifras aportadas, se han interpuesto ante la Ertzaintza 35 denuncias entre 2013 y 2015, de las que el 45% se refieren a agresiones que las mujeres sufren por parte de sus parejas y el 28% de sus exparejas, «lo que significa que en muchos casos, tras separarse siguen siendo acosadas. En este periodo se han solicitado 20 órdenes de protección y han sido concedidas 15, y el 60% de las denunciantes tienen entre 25 y 49 años» explicó.

La puesta en conocimiento del maltrato a través de los servicios sociales arroja una cifra de 15 víctimas de la violencia machista, y el 75% están en la franja de edad de 35 a 49 años, mientras que el 25% restante es aún más joven, entre 25 y 34 años. Lo más preocupante es que, además, muchas mujeres jóvenes y adultas «no piden ayuda porque tienen normalizada la violencia, o porque ni siquiera han percibido que están siendo víctimas de violencia, por eso es tan importante la sensibilización y la prevención» relató.

Vázquez destacó que distintas fuentes de información señalan que la violencia sexista es cada vez «más joven» y la contundencia en atajarla tiene que ir más allá de las denuncias. «Hay que trabajar por la erradicación de las bases que la sustentan». El diagnóstico tiene precisamente como fin, contar con mejores y más precisas herramientas que permitan elaborar políticas de prevención, particularmente entre los jóvenes, y los mayores de 50 años, que según los datos son reacias a visibilizar la situación que padecen, posiblemente por un tema sociocultural. Otro dato a tener en cuenta es que la mitad de las denunciantes tienen hijos, y eso les convierte también en víctimas, ampliando la problemática.

En la realización del estudio se ha contado con colaboración de seis departamentos del ayuntamiento, la Ertzaintza, el Centro de Salud, el hospital comarcal, los ediles de los dos partidos con representación en la corporación, los movimientos feministas (Andraitz y Pototak), todos los centros escolares y cinco mujeres que han pedido ayuda por problemas de violencia. Como agentes principales en esta labor, los resultados del diagnóstico también les implican a todos ellos. Y para el conjunto de la población, también será importante saber en qué medida las nuevas generaciones se van apropiando de los valores de la equidad entre mujeres y hombres.

Mayor coordinación

Las conclusiones hablan de la confusión conceptual o terminológica existente, y de la necesidad del abordaje integral de este tipo de violencia. También de reforzar la política pública con personal y recursos, de fomentar la coordinación institucional y de hacer una alianza con los agentes sociales para tener una visión más homogénea del problema. «Aún queda mucho trabajo por hacer para que las personas que sufren la violencia machista se sientan comprendidas y no juzgadas» concluyó la directora de la consultoría especialista en violencia sexista y empoderamiento de las mujeres que ha efectuado el diagnóstico. El trabajo de campo ha corrido a cargo de Susana Manzanedo e Izaskun Sologasistua, que han contado con la ayuda técnica de Izaro López de Lacalle y América Bustillo.

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