Diario Vasco
Etxeberria, Zubia y Madina ayer en la sede de Musika Eskola.
Etxeberria, Zubia y Madina ayer en la sede de Musika Eskola. / MARIAN

«Queremos resolver la reubicación de Musika Eskola esta legislatura»

  • El gobierno municipal y la dirección del centro coinciden en que no es el lugar idóneo

  • Mientras tanto, se seguirán dando pasos para mejorar la accesibilidad, con dos nuevas rampas de acceso y un baño adaptado

La posible reubicación de Jose de Azpiazu Musika Eskola, una de las 'patatas calientes' de la política municipal, podría resolverse esta legislatura, es decir en el horizonte de 2019 . Ese es por lo menos el objetivo del gobierno oñatiarra, según avanzó ayer la concejal de cultura Nerea Zubia.

«Queremos tomar una decisión al respecto este curso político, analizar posibles reubicaciones o incluso la construcción de una nueva sede. Hay que buscar una solución a la situación actual porque está claro que no es el emplazamiento adecuado», aseguró en una comparecencia en la que abordaron las obras realizadas por el consistorio este verano, y anunciaron nuevas mejoras de aquí a finales de año para «garantizar la accesibilidad al recinto».

«Tras adecentar el aparcamiento y su acceso, solucionar el déficit de iluminación existente en el estacionamiento y el exterior de Musika Eskola, y acometer mejoras a nivel de accesibilidad y seguridad en la entrada general, vamos a acometer algunas actuaciones más para eliminar barreras arquitectónicas, respondiendo a las nuevas necesidades detectadas este curso en el centro. Se instalará una rampa de acceso a uno de los módulos exteriores, al propio edificio central, se colocarán papeleras y se acondicionará un baño adaptado para sillas de ruedas en la primera planta», explicó. En la actualidad hay tres, uno se quedará tal cuál, y los otros dos se transformarán en uno cumpliendo la normativa de accesibilidad vigente y con cambiador para bebés.

Las ediles de cultura y urbanismo, Zubia y Etxeberria, hablaron de que la reubicación de Musika Eskola es un tema a abordar «a medio plazo» y al preguntárseles por el mismo, especificaron que la idea es tomar una decisión «esta legislatura» que cierra etapa la primavera de 2019, así que ese es el plazo marcado para solucionar una problemática que lleva años en el candelero.

El director del centro, Aitor Madina, agradeció las mejoras realizadas en el servicio por el Ayuntamiento los últimos años, pero siempre ha defendido que Musika Eskola tiene una problemática de fondo y de calado, su emplazamiento, y ayer no fue una excepción.

Responder a la problemática

«Está claro que el emplazamiento no es el adecuado para un centro de estas características por el problema de accesibilidad que ya entraña de por si la cuesta de Gorritxitxi y porque las instalaciones tampoco son las más idóneas. Se han quedado pequeñas y no son funcionales. En la actualidad tenemos 380 alumnos de todas las edades, muchos escolares, así que las mejoras urbanísticas que el Ayuntamiento ha realizado y va a llevar a cabo han sido muy bien recibidas por la comunidad educativa, pero llevamos años parcheando la situación, y esa es nuestra principal inquietud, aunque somos conscientes que no es fácil encontrar un espacio adecuado», explicó.

Al preguntárseles sobre si el edificio de los Agustinos que en su día acogió el ambulatorio es una de las opciones que se barajan, Zubia respondió que «es una de ellas, pero hay más alternativas, que estudiaremos y analizaremos» y que de momento se están solucionando las problemáticas detectadas en la sede de Gorritxitxi, que en caso de acoger en el futuro cualquier otra actividad agradecerá también las inversiones en accesibilidad.

Los comienzos de Musika Eskola fueron hace 27 años en un espacio habilitado en el edificio de Herri Eskola de Errekalde. En el 2000 pasaron a Gorritxitxi donde el Ayuntamiento realizó obras para poder acondicionar los espacios a las necesidades de la escuela, que han ido cambiando. La oferta musical abarca hoy en día desde los 2 años hasta la tercera edad, con talleres musicales, una amplia oferta instrumental y variedad de talleres. Este año se han abierto dos nuevas ramas: bailes para adultos (que imparten en Instituto al no contar con instalaciones adecuadas); y educación musical temprana para niños de 2 y 3 años y sus progenitores.

La oferta se ha ido diversificando, y Musika Eskola llega también a servicios asistenciales como el Centro de Día, San Martin Egoitza o el coro del Hogar del Jubilado Aloña, que ahora dirige la profesora del centro Ainhoa Galdos. «No solo enseñamos música, hacemos una labor social», sentenció Madina.

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