Diario Vasco

'Verano azul' resucita gracias a la magia de la Bixamon

Los disfraces invadieron literalmente las calles con la complicidad del sol y dejaron claro que la Bixamon de Rosario cotiza al alza y atrae a niños, jóvenes y adultos por igual.
Los disfraces invadieron literalmente las calles con la complicidad del sol y dejaron claro que la Bixamon de Rosario cotiza al alza y atrae a niños, jóvenes y adultos por igual.
  • Los disfraces volvieron a ser la mejor traca festiva en una colorista, desenfadada y multitudinaria despedida

Los protagonistas de 'Verano azul' desembarcaron ayer en las calurosas y festivas 'aguas oñatiarras' por obra y gracia de la Bixamon de Rosario. Chanquete, Piraña, Tito, Pancho, Bea, Javi, Desi , Julia... atracaron la mítica 'Dorada' en la plaza y luego surcaron las animadas calles con la barca y sus inseparables bicicletas, ganándose el aplauso de la gente por sus caracterizaciones e ingenio.

¿Pero quiénes son esos? preguntaban las nuevas generaciones, ante la sonrisa condescendiente de quienes crecieron con la mítica serie de televisión en los años ochenta.

Esta cuadrilla y el bar Ongi Etorri que transformó Aita Madina en el lugar de la Mancha en el que vivió sus andanzas Don Quijote, fueron dos de las propuestas de más éxito del lunes más loco del año. Miguel de Cervantes, su ingenioso hidalgo, Sancho Panza, Dulcinea... los molinos de viento y gastronomía manchega dieron vida a una escenografía cuidada al detalle, que algunos pocos siguen mimando, mientras la mayoría apuesta por disfrutar sin demasiadas complicaciones de la colorista, divertida y desenfadada despedida festiva.

Entre los más marchosos, un clásico de tirón: la caseta andaluza, que llenó de faralaes y fino el centro urbano, mientras los protagonistas de 'Gru mi villano favorito', o 'Blancanieves y los siete enanitos' hacían las delicias de los más txikis.

Y es que un año más los disfraces fueron la mejor traca festiva. En la variedad está el gusto y mientras unos destacaron por el atrezzo, otros lo hicieron por el ambiente que lograban a su alrededor, por la capacidad de involucrar a los espectadores en la fiesta ya fuese con bailes, txupinazo sanferminero y encierro, gastronomía o coreografías aderezadas con música a todo volumen.

Hubo de todo, dependiendo de la imaginación, las ganas o el presupuesto. Desde los clásicos: payasos, piratas, mexicanos, hippies, horteras, punkis, indios, brujas, vaqueros y andaluces; hasta originales macetas, bolsas de palomitas, donettes, o 'txantxikus' y espantapájaros con mucha marcha. Todo vale, el caso es pasárselo bien y despedir con buen humor y alegría las fiestas. Algunos en familia, otros en cuadrilla o a su aire.

Tampoco faltó la música, ni las sokamuturras, que ofrecieron carreras, recortes y mucha emoción, tanto dentro como fuera del vallado, y es que los envites de los toros contra las vallas también suben la adrenalina. Hoy, tras el empacho festivo, comienza la vuelta a la rutina. Mientras algunos se reincorporan al trabajo, la mayoría descansa tras el atracón festivo. Los 'Errosaixuak 2016' ya son historia.

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