Diario Vasco

Todo listo para que estalle la fiesta

Relevo simbólico. Enrike Zelaia y Angel Egaña posaron ayer juntos con el gorro del tambor mayor.
Relevo simbólico. Enrike Zelaia y Angel Egaña posaron ayer juntos con el gorro del tambor mayor. / MARIAN
  • Enrike Zelaia coge el relevo como tambor mayor de Angel Egaña, que ha dirigido el desfile durante 29 años

  • El txantxiku y los tambores darán el txupinazo a seis días de juerga ininterrumpida

Como siempre y como nunca, Oñati se prepara para vivir intensamente los sanmigeles. La cuenta atrás ha terminado. Todo estallará con la bajada del txantxiku y el estruendo de los tambores. La fiesta está servida, y solo la lluvia puede empañar la gran noche, la cita tamborrera que desde 1966 sumerge a Oñati en fiestas, y hoy estrena tambor mayor.

Tras 29 años marcando el compás, y prácticamente medio siglo entre timbales, Angel Egaña ha cedido la batuta a Enrike Zelaia que afronta el debut «tranquilo e ilusionado». Lleva 31 años dándole al tambor, así que lleva la fiesta de la víspera de San Miguel en las venas y afronta la gran cita con emoción, pero con serenidad. Sabe que será el centro de muchas miradas, pero no le da muchas vueltas «voy a limitarme a disfrutar de la noche. Ese el consejo que me ha dado Angel, y el que voy a seguir a pies juntillas. A ver si el tiempo nos respeta y todo va sobre ruedas» explica mientras posa con Egaña, que hoy verá por primera vez 'los toros desde la barrera'.

«Me toca disfrutar del desfile como espectador, por fin podré ver la tamborrada entera ¿qué cosas verdad?» asegura el 'boss' sonriente. «Enrike es un hombre tranquilo y lo va a hacer muy bien, le he dicho que lo más importante es que no pierda el ritmo de la banda, en algunas calles hay mucho ruido y no se oye muy bien la música. Él es un veterano, así que no hay mucho más que decir. Que disfrute, que de eso se trata» sentencia.

El eterno capitán, que sigue como una rosa pese a sus 90 años de edad, vivirá una noche de sensaciones encontradas. «El homenaje sorpresa que me hicieron el año pasado fue muy bonito, la mejor forma de cerrar mi historia tamborrera, así que este año no me he echado atrás con lo de la 'jubilación'. Me han tentado con el tema de cumplir 30 ediciones , pero me he mantenido firme» explica.

Eso no significa que desconecte de la fiesta, ni mucho menos, irá a cenar con Kike y toda la compañía «como siempre», y seguirá de cerca el desfile. Será otra forma de vivir la que para él siempre ha sido la noche más especial del año. Una cita que reunirá en las distintas compañías, incluida la txaranga Urolatarrak y la banda, a casi medio millar de oñatiarras.

Tamborreros, barrileros, dantzaris, abanderadas de todas las sociedades, cocineros, gastadores quieren atronar a partir de las once de la noche las calles en un colorista desfile, como viene ocurriendo desde hace medio siglo. Los cuerpos de tamborreros partirán a las 23.00 de Eltzia con cambios en el tramo final del recorrido por las obras de Atzeko Kale.

«Subiremos y bajaremos Kale Barria, y para que no coincidan las compañías, al llegar a Etxaluze, tomaremos la calle del Otamendi hasta el cruce de San Martín. Nos dirigiremos hasta la rotonda de Bidaurreta y bajaremos de nuevo a Kale Barria por Lazarraga» han explicado desde la organización, que en el alarde final de la plaza rendirá un pequeño homenaje póstumo a Pedro Mari Igartua. por su trabajo durante muchos años en la tamborrada.

Teatro infantil y disko festa

Los tambores son la gran cita del día, pero la ambientación festiva se dejará sentir desde las 18.00 en la plaza con el espectáculo infantil 'Buala'. A las ocho el relevo pasará al txantxiku, que tras su vertiginoso descenso desde la 'kanpatorre' se asentará en su trono festivo en las txosnas y presidirá una degustación de pintxos. En la plaza, la música correrá a cargo de una disko festa antes y después de los tambores, mientras un karaoke ambienta las txosnas a partir de las dos de la madrugada. Hasta el lunes la fiesta está asegurada, solo falta que el tiempo acompañe.