Diario Vasco

Desvelar los enigmas de San Juan de Artia

San Juan de Artia. Ruinas de la antigua venta en una instantánea tomada en 1992, con Aizkorri al fondo y Arantzazu a los pies.
San Juan de Artia. Ruinas de la antigua venta en una instantánea tomada en 1992, con Aizkorri al fondo y Arantzazu a los pies. / DV
  • El arqueológo Iosu Etxezarraga ofrecerá hoy una charla sobre las excavaciones que realizará en octubre

  • En las catas realizadas el año pasado halló vestigios de los siglos XII y XIII, que han motivado una prospección más profunda

La arqueología podría arrojar algo de luz a algunas de las preguntas sin respuesta que suscita aún el entorno del antaño popular puerto de San Juan Artia, que sigue ofreciendo espectaculares vistas de Arantzazu y el Parque Natural de Aizkorri.

De la utilización de la desaparecida venta por peregrinos, pastores, carboneros y comerciantes de la denominada 'ruta de Calahorra', existe una tradición oral que habla de su uso hasta el siglo pasado. También hay documentación sobre la existencia de una ermita en el siglo XV, lo novedoso es que los trabajos de cata realizados el año pasado por el arqueólogo donostiarra Iosu Etxezarraga han dejado al descubierto indicios de un asentamiento en la zona en la Edad Media, hace nada menos que 800 años, y por lo tanto antes de que el pastor Rodrigo de Baltzategi encontrase la imagen de la Virgen de Arantzazu y Oñati se convirtiese en un importante foco de peregrinación.

Etxezarraga halló trozos de cerámicas de los siglos XII y XIII y huesos humanos de podían datar del XIII y XIV, y con el visto bueno del ayuntamiento y la Diputación Foral, va a realizar prospecciones más profundas durante dos o tres semanas el mes que viene.

De todo ello, de lo realizado, de lo que podría encontrarse, y de la tesis doctoral que realiza sobre la organización eclesiástica en el siglo XV, hablará hoy, a las 18.00 horas Etxezarraga en una charla abierta en Kultur Etxea.

El arqueólogo donostiarra investiga el efecto que tuvieron la creación y desaparición de parroquias en el cambio demográfico y la migración, una tarea que le llevó a interesarse por San Juan de Artia, y capitanear las catas realizadas hace un año en las ruinas de la venta, que colindaba con el templo.

Para saber si hubo o no cambios en la población, el arqueólogo busca rastros de antiguas ermitas, y si estas tienen tumbas a su alrededor, ya que ello implicaría la existencia de viviendas en el entorno. Etxezarraga quiere determinar si la ya desaparecida ermita fue obra de un periodo concreto, en el cual se utilizaba como zona de paso, o de lo contrario un asentamiento donde hubo vida cotidiana.

Según el arqueólogo, la altitud de la localización no es relevante para descartar la existencia de viviendas. Se pueden encontrar ejemplos de parroquias como San Pedro, en Bidania, que estando a 700 metros tiene varias tumbas, surgiendo así la probabilidad de que hubiera habitantes.

Al formar parte del entramado de caminos de Arantzazu por donde discurrían las rutas que comunicaban la llanada alavesa con Gipuzkoa, no puede descartarse que acogiera algún tipo de población. Diversos grupos dejaron reflejada su huella en el entorno tal como demuestran los abundantes monumentos megalíticos que jalonan el Parque Natural de Aizkorri. Ahora, las prospecciones arqueológicas previstas para octubre en Artia, podrían dar la clave de un capítulo enterrado de la historia Oñati, de ahí que se vayan a realizar visitas guiadas para niños y adultos aprovechando las excavaciones.