Diario Vasco

'Destino Mongolia': objetivo cumplido

Destino final. Gil y López en Nalaikh, a 40 kilómetros de Ulan Bator, en el Centro de Día 'La Otra Mirada'.
Destino final. Gil y López en Nalaikh, a 40 kilómetros de Ulan Bator, en el Centro de Día 'La Otra Mirada'.
  • Han donado el vehículo del viaje a un centro para niños discapacitados y recaudado fondos para una caldera de carbón

  • Sergio Gil y Sergio López conducen una ambulancia hasta Ulan Bator por altruismo y aventura

«Ha sido una experiencia increíble, más dura en lo referente a la conducción que lo que pensábamos, pero muy reconfortante a nivel personal. Ver las caras de los niños del Centro de Día infantil para discapacitados que la ONG durangarra 'La otra mirada' ha construido, en Nalaikh, a 40 km de la capital de Mongolia cuando llegamos con la ambulancia y todo el material que llevábamos, fue muy emocionante. Su alegría, su ternura, su agradecimiento... Ha sido muy intenso, toda una aventura que no ha terminado porque vamos a seguir colaborando a nivel humanitario, más tras ver 'in situ' el gran trabajo que realizan». Así de contundentes se muestran los oñatiarras Sergio Gil y Sergio López tras cumplir con creces el espíritu de aventura, superación y solidaridad que les embarcó en el proyecto 'Destino Mongolia'.

Inmersos ya en su día a día laboral en Oñati y Vielha, los recuerdos de la odisea que durante 34 días les llevó a recorrer los 11.000 kilómetros que separan Oñati de Ulan Bator, la capital de Mongolia, perdurarán de por vida. Han surcado ciudades, desiertos, montañas y ríos de once países, aunando pasión por los viajes y el motor con la solidaridad. «Otra vez tenemos que agradecer en primer lugar a todos los que han aportado su granito de arena. La gente ha seguido colaborando con el proyecto cuando ya estábamos en ruta y eso es importante, al margen de la aventura, hemos acercado la gran labor de 'La otra mirada'».

11.000 intensos kilómetros

Del viaje, Gil destaca la belleza del Altai ruso y mongol y los paisajes de los Alpes y los Dolomitas. «Mongolia es espectacular con sus estepas y valles gigantes, una naturaleza realmente salvaje, y gente muy hospitalaria».

Una avería del vehículo en Milán (una fuga de agua) que tuvieron que reparar, ha sido el principal contratiempo mecánico del viaje que iniciaron el 22 de julio y finalizó el 24 de agosto. «Había que recuperar el tiempo perdido, así que hasta Letonia metimos más horas de conducción de las previstas, para cumplir los planes. Además en Polonia y Rusia había muchas carreteras en obras. Eso hizo que costase más completar la etapas y anduviésemos justos para poder 'disfrutar más' del viaje en sí. A toro pasado, igual deberíamos haber previsto unos días más de margen, pero al final cumplimos el objetivo, y lo cierto es que hemos tenido mucha suerte. Únicamente sufrimos un pinchazo, y la batería que parecía que no iba a aguantar (compramos una de repuesto antes de entrar en Mongolia por si acaso) aguantó estoicamente».

Durante 25 largas etapas, han pasado por once países, cruzando Europa, siguiendo la ruta del transiberiano en Rusia, recorriendo las estepas de Kazajstán, para finalmente adentrarse en Mongolia pasando por el desierto del Gobi y llegando a su capital, Ulan Bator.

La ambulancia colectiva con la que viajaron, era el 'regalo' estrella para los niños del Centro de Día infantil, pero también llevaron mucho material (seis sillas de ruedas, ropa de abrigo, material ortopédico donado por diferentes empresas, un andador, 50 inmovilizadores, balones terapéuticos, material escolar, kits dentales...», así que los Sergios se sintieron como Olentzeros. «Estaban exultantes, muy emocionados y agradecidos, y el recibimiento que nos hicieron con un rito budista fue muy bonito», rememoran.

Ayudar a 'La otra mirada'

La labor del Centro de Día para poder integrar en el sistema a niños y niñas con deficiencia mental y física que de otra manera no podrían ser escolarizados les ha dado mucha energía para seguir ayudando. Hay niños con síndrome de huesos de cristal, además de con dificultades de movimiento, y la ambulancia polivalente permitirá trasladarles a la escuela (acercando a más niños al servicio), y en caso de necesidad también al hospital de forma segura.

Además de donar el vehículo en el que han viajado, también han aportado fondos para instalar un sistema de calefacción con caldera de carbón ya que los inviernos son muy largos y fríos, alcanzando los -40ºC. «Están rodeados de minas, así que el suministro será gratuito. La idea es que la calefacción esté instalada para octubre, antes de que empiece el frío» comentan. «Es una inversión importante, pero muy necesaria, de ahí que la presentásemos al programa de ayudas a la cooperación del ayuntamiento. Si nos la conceden, con las aportaciones que aún han seguido llegando, la destinaremos a la Otra Mirada. A completar el presupuesto de la caldera y adaptar una sala para que los niños puedan recibir tratamiento terapéutico profesional» explican.

'Objetivo Mongolia' ha pasado este verano de ser un proyecto a una intensa y solidaria aventura con final feliz, que Gil y López están barajando recoger en un audiovisual para mostrar lo vivido y agradecer la colaboración recibida.