La UDA se involucra en la prevención del consumo de drogas entre los jóvenes

Unidad de ingresos del Hospital de San Juan de Dios donde se realiza el proyecto. / JOXEBI
Unidad de ingresos del Hospital de San Juan de Dios donde se realiza el proyecto. / JOXEBI

Pacientes del hospital San Juan de Dios trabajan con los deportistas del club dentro del programa 'U@DA (Nerabezaroan drogen aurka elkarturik)

JOXEBI RAMOS ARETXABALETA.

Desde 2013, los pacientes del hospital San Juan de Dios participan en el programa '¡Nerabe, utzi drogekin jolasteari!' que tiene como objetivo un primer contacto con la salud mental y muy especialmente con los problemas derivados por el consumo de sustancias. Cada año entre 15 a 18 colegios, más de 700 alumnos, participan en él.

A este trabajo se suman ahora todos los deportistas de la UDA, con el programa 'U@DA (Nerabezaroan drogen aurka elkarturik)' que junto con los profesionales del Hospital San Juan de Dios ya se han puesto en marcha para trabajar en esta iniciativa novedosa, y que sigue contando con la participación de los propios pacientes del hospital.

Los datos son claros, de cada 25 chavales menores de 18 años, uno va a tener un trastorno mental derivado del consumo de sustancias. La red de salud mental en Euskadi resolvió 76.852 consultas por consumo de sustancias de abuso. 1.258 requirieron un ingreso hospitalario de algún tipo.

El director técnico de Norbera, Alberto Ruiz de Alegría Madariaga, apuntaba en unas declaraciones que la probabilidad de que un menor de 14 años en Donostia consuma cannabis en los próximos años es en torno al 55%.

La doctora Marta Torrens, profesora del Departamento de Psiquiatría de la Universidad Autónoma de Barcelona y directora del Programa de Adicciones del Hospital del Mar entre sus conclusiones señala que «la eliminación del cannabis entre los jóvenes podría conllevar una reducción del 8% de la incidencia de la esquizofrenia en la población. Y que si un adolescente empieza a fumar de forma habitual antes de los 15 años, tiene cuatro veces más posibilidades de desarrollar una enfermedad mental antes de los 26 años».

La dinámica diaria

Para alguien que es ajeno al trabajo asistencial, es muy difícil situarse en la dinámica diaria de los pacientes. Conceptos como habilidades sociales, movilización-actividad física, psicoeducación, adherencia al tratamiento, conciencia de enfermedad, asertividad, compromiso, empatía, están ahí presentes continuamente.

Para el grupo de pacientes que participan en el programa, como para el resto, cada 45 minutos se cambia de actividad, un programa diferente de los que conforma el catálogo de intervención asistencial, para llevar a cabo su rehabilitación y conseguir su inserción posterior en la comunidad.

El proyecto U@DA en el que participan varios pacientes del hospital San Juan de Dios que trabajarán con los deportistas de la UDA, ya está en marcha. En su primera sesión hablaron de la importancia del esfuerzo, la constancia y el compromiso. Nada más comenzar alguien puso encima de la mesa la primera realidad: «A veces, el esfuerzo que hacemos no tiene un resultado inmediato. Sabemos que lo tenemos que hacer porque es positivo para nosotros, pero cuesta mucho porque hasta hace poco tiempo, hemos hecho las cosas de otra manera, menos positivas». Otro componente del grupo apuntaba: «La normalidad, la responsabilidad, nos da miedo, porque es más cómodo estar así. Te llevas menos chascos, sabes que tu vida es una mierda pero lo asumes». Una chica añadía: «Yo he estado ingresada aquí antes, y en aquel momento creo que no quería escuchar, quería hacer mi vida, aunque poco a poco estuviese destruyéndome, pero en aquel momento era lo que pensaba. Ahora lo veo de otra manera, porque tenemos que ser nosotros los que queramos ver la realidad». Tras un intercambio de opiniones sobre el tema, otro componente apuntaba: «Yo he pensado estos días que vivir en la unidad es más fácil que vivir en reinserción, porque allí toda la responsabilidad es tuya en todo, porque tú tienes que hacer todo y no estaba acostumbrado, y eso es chungo de llevar».

Ahora más fácil para consumir

Finalizada la sesión de 45 minutos se dirigieron a otras actividades que tienen programadas. Un chico de los que iba a participar en el grupo de trabajo, comentaba que tiene que ir al 'chalet' (unidad de reinserción) porque tenía que colgar la ropa de la lavadora. Por el camino señalaba que «los chavales ahora lo tienen más fácil para consumir, lo tienen en todos los sitios. Yo llevo seis meses sin consumir nada, y me cuesta porque a veces tengo ganas, pero...». Y añadía «tengo muchos años, y he estado ingresado muchas veces. Estar ingresado es muy duro, eso les digo a los chavales cuando vienen con los colegios y hablamos con ellos. No merece la pena que por unos canutos se puedan ver así, yo me equivoque cuando decidí consumir porque pensé que eso me iba ayudar a ligar (se ríe)».

Una vez en la unidad de reinserción otro paciente entraba en la conversación comentando que «las drogas cambian tu vida. Llevo más de dos años sin consumir nada y me ha costado darme cuenta que por eso, por consumir, he dejado de vivir muchas cosas». En sus palabras se percibía con claridad la resignación por sus decisiones pasadas, pero también que quiere darse una oportunidad.

Los pacientes en esta unidad se tienen que hacer cargo de todo. Dicen que palabras como responsabilidad y ser conscientes del esfuerzo que a ellos les supone, adquieren un significado concreto y preciso, y que son igualmente aplicables a los deportistas de la UDA. Un responsable de San Juan de Dios comenta que «todos los jueves, algunos de los que se van de permiso, preparan su medicación para el fin de semana o para un permiso más largo, le llaman grupo de adherencia al tratamiento».

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