El Gobierno municipal propone reestructurar la Policía Local para acabar con la huelga

Un policía local coloca una multa a un vehículo mal aparcado. /  EFE
Un policía local coloca una multa a un vehículo mal aparcado. / EFE

El Gabinete Urtaran ofrece potenciar las áreas de Violencia de Género e Investigación y renuncia a traer interinos o seguridad privada para avanzar hacia un acuerdo

DAVID GONZÁLEZ VITORIA.

El equipo de gobierno municipal se presentó a la reunión con los sindicatos de la Policía Local con una renovada batería de propuestas, enfocadas a intentar satisfacer las demandas de la plantilla y poner así fin a la 'huelga de celo' encubierta desde el martes 31 de octubre.

En sus trece novedades, que ayer iban a ser entregadas por escrito a las centrales, el Gabinete Urtaran acepta la necesidad de «reestructurar» este cuerpo, mermado por el déficit de efectivos.

Esta oferta de renovación, sobre cuya aceptación o no deberá decidir la plantilla, sí arroja el primer rayo de esperanza a este conflicto que ha tocado de lleno a los vitorianos, víctimas de la oleada de multas. Según ha sabido este periódico, la delegación encabezada por el concejal del ramo, el socialista Carlos Zapatero, arrancó con un cambio de planteamiento. Renunció a la anunciada incorporación de interinos, probablemente por las consecuencias legales. También a la contratación de seguridad privada para el Belén. Un claro gesto de buena voluntad.

Los negociadores del Ayuntamiento prometieron ayer a los sindicatos «potenciar» áreas básicas, y ahora bajo mínimos, como Violencia de Género e Investigación. Los primeros son referente nacional en la atención a víctimas. Los segundos han desarticulado varias redes de tráfico de drogas y a pederastas.

Nueva promoción

Conscientes de la carencia de efectivos, el equipo de gobierno se comprometió asimismo a retrasar el anunciado grupo de Menores «hasta la incorporación de la nueva promoción».

Ésta, integrada por 32 nuevos efectivos, se demorará hasta primavera. A lo largo de 2018 se convocaría otra nueva OPE.

Quedaron en el tintero, sin embargo, la reducción de días en 'negritas' -fechas en las que resulta imposible librar y que en su mayoría son festivos- o la acumulación de eventos los fines de semana, que la Policía Local regula a costa de aparcar otras funciones de su día a día.

Fuentes policiales hablan de «un cambio sustancial» en la posición del equipo de gobierno vitoriano, que busca una solución antes de Navidad.

La 'huelga de celo' y el rechazo generalizado de los agentes a reforzar en unas fechas cargadas de actos podrían traer el caos a la ciudad. Y el Gabinete Urtaran es consciente de ello. Estaba previsto que en el día de ayer enviaran su oferta a las centrales sindicales. El ofrecimiento será evaluado por las bases policiales a lo largo de los próximos días, por lo que el acuerdo aún parece lejano y con varios obstáculos por superar.

Por ejemplo, las centrales volvieron a pedir al concejal Carlos Zapatero y a los suyos que desterrasen la posibilidad de proceder a la apertura de expedientes disciplinarios.

Se refirieron al anuncio la semana pasada por parte de Urtaran, de sancionar a seis agentes por multiplicar su flujo de multas. Es una condición innegociable para las centrales.

También solicitaron al Gobierno local «no victimizar» a los policías por «hacer su trabajo», al tiempo que pidieron «responsabilidad» en sus próximas declaraciones públicas, en otra referencia al primer edil.

En Aguirrelanda creen que sus palabras «no hacen más que dificultar el acuerdo y poner en riesgo a los agentes».

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