Las enfermeras que van a los colegios alaveses solo vacunarán y no harán las revisiones

Una enfermera vacuna a una alumna de la ESO. /  LUIS ÁNGEL GÓMEZ
Una enfermera vacuna a una alumna de la ESO. / LUIS ÁNGEL GÓMEZ

Responsables de la OSI Araba justifican el cambio por una reorganización del programa de salud escolar y niega recortes

ROSA CANCHO VITORIA.

Una vez más trabajadores y responsables de la OSI Araba, la organización sanitaria que integra todos los centros de salud y hospitales de Vitoria, analizan de manera diferente los cambios en la organización interna. Donde los primeros ven recortes, los segundos hablan de reestructuración y optimización de recursos. Esta vez la diferencia de opiniones se debe a las modificaciones que ha sufrido el equipo de salud escolar. Hasta el pasado curso, cuatro parejas de enfermeras y auxiliares de enfermería recorrían todos los colegios alaveses y además de poner a los chavales las vacunas previstas en el calendario vasco que correspondían a su edad -segundo de Infantil, primero y quinto de Primaria y segundo de ESO- les pesaban, les medían, vigilaban su vista o su espalda y les daban algunos consejos sanitarios como los referidos a su alimentación. Según portavoces de enfermería, se revisaban a unos 6.000 escolares alaveses al año.

Este curso todo ha cambiado. El programa de salud escolar ha pasado a formar parte del de salud infantil y se han reorganizado los equipos. Desde el pasado mes de septiembre, solo dos salen a la calle y las otras cuatro profesionales han pasado a trabajar en los centros de salud de los barrios jóvenes de Vitoria, explicó el director de Integración Asistencial de la OSI Araba, Adolfo Delgado. Según puntualizó, los calendarios de vacunación se han adelantado y desde septiembre hasta marzo los equipos se van a concentrar en las inyecciones. De momento no habrá revisiones, según admitió.

Las profesionales aseguran que se pierde una oportunidad de detectar casos severos de malnutrición, falta de higiene, sobrepeso, escoliosis o problemas de vista. «Muchas veces se trata de niños a los que sus padres no les han llevado a las revisiones con los médicos», sostienen. Creen que se trata de un nuevo recorte que va a tener «repercusiones para los colectivos más desfavorecidos».

Delgado, por su parte, asegura que no se va a dejar de lado esta labor de vigía, pero dice que estudian con Educación cuáles pueden ser los grupos de riesgo. «No se hacían las revisiones en todos los colegios y además en algunos casos de duplicaban con las de los centros de salud», explica. Las otras cuatro trabajadoras refuerzan los barrios en los que hay más niños y asegura que ahí trabajarán más la prevención con programas como el de aprender a identificar una emergencia, el de alcohol y menores o los de alimentación saludable.

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