La nueva sala cultural, a mes y medio de la inauguración, busca nombre

Real Seminario. Edificio emblemático que alberga la sala y sirve de inspiración para el nombre. /  MIGURA
Real Seminario. Edificio emblemático que alberga la sala y sirve de inspiración para el nombre. / MIGURA

Vecinos y colectivos tienen de plazo hasta el 3 de noviembre para las propuestas«Se valorará que sea acorde al carácter del Real Seminario y los habitantes de Bergara»

JUAN A. MIGURA BERGARA.

Una semana de plazo han dado desde el departamento municipal de cultura para que los vecinos y colectivos de la villa cansen la cabeza en busca de un nombre a la nueva infraestructura cultural que alberga la antigua iglesia de los jesuitas y después de los dominicos en el Real Seminario, y que tiene prevista su inauguración para mediados de diciembre.

Todos aquellos que quieren bautizar la sala de usos múltiples enclavada en un recinto histórico, tienen de plazo hasta el próximo viernes, 3 de noviembre, para hacer llegar su aportación a los buzones instalados en el Ayuntamiento y Agorrosin Gunea o a través de correo electrónico a kultura@bergara.eus.

Desde Cultura, en la convocatoria, dan algunas pistas de por dónde pueden ir los gustos de la comisión de este departamento que decidirá entre los nombres, que deben concurrir argumentados. El ganador se llevará dos vales para todos los actos culturales de 2018, y otros dos se sortearán entre todos los participantes.

Las premisas apuntadas son que «se valorará que sea acorde al carácter del Real Seminario y de los habitantes de Bergara», y recuerdan en la presentación, «el Real Seminario ha estado ligado a Bergara desde el siglo XVIII, siempre en beneficio de sus habitantes. Y ahora hemos convertido la antigua Iglesia del Real Seminario en el escenario cultural de Bergara», y añaden desde el gobierno, «hemos convertido este pilar de nuestro patrimonio en una infraestructura adecuada a nuestros tiempos, y solo falta que le pongamos nombre entre todos y todas».

Dos años después

El espacio multicultural inició su ejecución a finales de 2015 sobre proyecto encargado por el anterior gobierno municipal, y tras algunas demoras, abrirá la puertas poco antes de la navidades.

La mayor parte de la obra civil se ha ejecutado sobre un presupuesto de 1,1 millones de euros por la empresa Amenabar. A los equipamientos se han dedicado otros 1,2 millones de euros de los que la mayor parte están realizados. Estos días proceden a la limpieza a fondo para instalar la iluminación definitiva. Otro gasto de algo más de 0,3 millones de euros ha sido el de infraestructuras de tomas de agua y un transformador eléctrico con el que se ha conectado en la Plaza Ariznoa. Estas cifras dan un presupuesto global de 2,6 millones de euros.

El proyecto de adecuación de la iglesia en sala de usos culturales está firmado por el arquitecto bergarés Jon Muniategiandikoetxea del estudio de arquitectos Vaumm.

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