Mañana proyectos y mesa redonda sobre la cooperación en el Congo

Congo. Un grupo de estudiantes en un de los puntos en los que trabaja la onege vasca. /  K.N
Congo. Un grupo de estudiantes en un de los puntos en los que trabaja la onege vasca. / K.N

A partir de las 18.30 horas en la tercera planta del palacio de Irizar con organización de CáritasParticipan la religiosa donostiarra Maite Iceta y los integrantes de Kinyabalanga

JUAN A. MIGURA BERGARA.

Las formas de ayuda a la cooperación en la República Democrática del Congo, en especial en la zona de Kivu, son el objeto de la mesa redonda que se desarrollará mañana desde las 18.30 horas en Irizar Jauregia con impulso de Cáritas. La religiosa de la Compañía de María, Maite Iceta, y miembros del grupo Kinyabalanga Nyamizi, se encargarán de acercar al público la realidad del país centroafricano y de los proyectos que desde hace años auspician.

La actuación del colectivo creado por un grupo de amigos donostiarras está en marcha desde 2001 y ha centrado su foco en isla Idjwi, en el lago Kivu, al este del Congo. Cuenta con la estrecha colaboración de Maite Iceta, misionera, profesora y creadora de un instituto en la zona.

Apostaron por hacerse cargo de un proyecto en educación en la isla de Kinyabalanga, «a dos horas a remo de Idjwi, donde viven 120 familias en la más absoluta pobreza. Suponía hacernos cargo de los sueldos de los profesores, en muchos casos alumnos de Iceta, de escolarizar a los niños y darles de comer, dando prioridad a las niñas», apunta la onege.

Decenas de proyectos ejecutados y los que tienen en marcha avalan el trabajo en el continente africano, de los que darán cuenta mañana como el programa de becas de formación. Como apuntaban recientemente en la presentación de la Kongojaia en Donostia para recaudar fondos, «gracias a estas becas, jóvenes sin recursos pueden realizar estudios de medicina, ingeniería, informática... en esta zona del Congo, donde tan necesaria es la formación de las personas para poder mejorar la calidad de vida», señaló el ingeniero Gorka Zalakain, estrecho colaborador, «durante los viajes a la isla de Idjwi siempre hemos recibido infinidad de peticiones de ayuda a nivel particular. Entre estas peticiones se encuentran las de muchos jóvenes cuyas familias a duras penas han podido pagar los estudios secundarios y que querrían poder continuar estudiando en la universidad y obtener un diploma que les permita el acceso a un trabajo y una vida más digna».

Las becas que pusieron en marcha entre Zalakain y la religiosa Maite Iceta permiten sufragar los gastos de matriculación y tasas de exámenes. El acceso a las mismas se da tras pasar una valoración realizada por Maite Iceta y su equipo.

El número de becas oscila entre las 30 y 33 al año. El importe de cada beca es de 400 dólares al año para los primeros cursos y 500, para el último año con el fin de poder hacer frente a los costes de diplomatura para el estudiante.

Como apunta la onege en su presentación, «gracias a muchos pequeños donativos, a grandes esfuerzos personales de otros, a personas con la creencia de que toda ayuda por muy pequeña que sea puede ser un tesoro en según que manos», y recogen algunas de sus actuaciones «en la actualidad ya hay 2 escuelas y 2 casas (una en cada isla) para los 14 profesores, 600 personas se alimentan todos los días, hemos conseguido que las mujeres cuenten con microcréditos que se reparten en 12 grupos de trabajo en cada isla, se ha construido un molino para subir el agua, se ofrecen becas, y unos servicios de básicos de enfermería».

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