Impuestos, precios públicos y tasas municipales subirán en 2018 el IPC

Agorrosin. Irabazi pidió separar tarifas de piscina, gimnasio y balneario./
Agorrosin. Irabazi pidió separar tarifas de piscina, gimnasio y balneario.

El gobierno se queda solo en la aprobación y la oposición enmienda a la totalidad. La recogida de basuras, el servicio de ayuda a domicilio y el servicio de la perrera mantendrán los precios de 2017

JUAN A. MIGURABERGARA.

Los precios públicos, tasas e impuestos municipales de 2018 conocerán un incremento del IPC tras el apoyo en la sesión del lunes del PNV y PSE a las nuevas Ordenanzas Fiscales con nueve votos, frente a los ocho de la oposición integrada por EH Bildu e Irabazi que no apoyaron la norma, y que vieron como el gobierno previamente rechazaba con el resultado inverso sus dos enmiendas a la totalidad y varias las parciales que presentaron.

Para la gran mayoría de categorías la subida será del Índice de Precios al Consumo (IPC) y toman como referente el interanual de octubre de 2016 a octubre de 2017, una cifra que todavía se desconoce de forma oficial aunque los adelantos plantean el 1,6%. La previsión para final de año es del 1,9%.

El incremento del IPC se aplicará a: impuesto sobre los bienes inmuebles, actividad económica, a los vehículos de tracción mecánica, sobre el incremento del valor del suelo urbano, construcción, instalación y obras, tasas de mercado, cementerio, viviendas de diversos usos, vivienda protegidas, polideportivo y piscina, frontón municipal, tarifas de la oficina de turismo (tendrán una bonificación del 100%), y servicio de dinamización infantil.

Se congelan y conservan los importes de 2017 las basuras, del servicio de perrera, y el servicio de ayuda a domicilio. Además el gobierno ha aumentado el capítulo de bonificaciones como el 35% de la tasa pública a las obras realizadas en negocios del casco viejo, y 10% a obras de adecuación o renovación en pabellones industriales que estén dirigidas a crear nuevos puestos de trabajo estables. Las obras encaminadas a eliminar barreras arquitectónicas tendrán una bonificación del 75%, y las mejoras en las áreas marcadas el Mapa del Ruido serán bonificadas en un 35%. Además para impulsar la rehabilitación del casco antiguo las obras en todo el edificio un descuento del 10% en el impuesto.

Con el objetivo de ahorrar en los consumos de agua el gobierno modificará en 2018 el sistema de cálculo del recibo de agua, ya que tendrá en cuenta al número de ocupantes de cada piso. Se establece una media de consumo diez metros cúbicos por persona y por trimestre. Los que excedan esa cantidad abonarán una segunda tarifa.

Con estas directrices salió adelante el documento que permanecerá a exposición pública un mes de cara a alegaciones.

El gobierno defendió la propuesta que calificó de «sensata para no comprometer los ingresos del Ayuntamiento y al mismo tiempo no aplicamos una subida mayor que el IPC». Fue muy crítico con la oposición en un pleno que tuvo una duración de cuatro horas y media de las que buena parte fue toma y daca entre los dos bloques.

Desde la óptica del gobierno, PNV-PSE, «el objetivo ha sido lograr el mayor acuerdo con los paridos de la oposición, pero a pesar de haberlo intentado, la oposición no ha querido lograr un acuerdo», y añadieron «no entendemos la razón de que en Bergara no sea posible. En otras localidades de la comarca se han alcanzado acuerdos entre los mismos actores».

Enmiendas rechazadas

Con antelación se habían desestimado con los nueve votos del gobierno las enmiendas a la totalidad y parciales presentadas tanto por EH Bildu como por Irabazi como alternativa.

Las dos formaciones coincidieron en que en la tres reuniones que han mantenido con el gobierno no ha habido vocación de negociación.

Desde EH Bildu destacaban «a pesar de las reuniones nunca se ha llegado a un punto para un acuerdo total o parcial. No ha habido negociación, solo un intercambio de datos», y recordaron que no se habían tenido en cuenta las mejoras que habían propuesto, y si se tomaban en consideración era para cambiarlas.

Más adelante calificaron al actitud del gobierno «de chantaje» al pedirles que se abstuvieran a cambio de introducir algunas de sus propuestas, «pedimos tiempo para analizar la última reunión, pero PNV y PSE unilateralmente han acudido al pleno con un documento anterior sabiendo que es peor para los ciudadanos».

Desde esta coalición afirmaron «queremos dejar claro que nuestro objetivo es mejorar la calidad de vida de los bergareses y no aceptaremos mercadeos con los votos».

Por su parte desde Irabazi apuntaron que proponían una enmienda a la totalidad para «retomar las negociaciones desde cero. La falta de seriedad en las negociaciones del presidente de la comisión de hacienda provocado nuestra indignación». Ante esta actitud hemos presentado «una enmienda a la totalidad junto a ocho enmiendas parciales», todas rechazadas.

Las últimas se referían a bonificaciones en el IBI por calificación energética de la vivienda, subida en el impuesto sobre actividades económicas, descuentos en impuesto de obras para las realizadas con materiales de bioconstrucción, mayor bonificación en el compostaje comunitario, bonificar a los comercios que apuesten por bolsas de papel-cartón, descuentos a los comerciantes del mercado por la venta de producto local, reducir el impuesto de alcantarillado a las viviendas no conectadas al colector, separar el abono Agorrosin en función del uso de piscina, gimnasio o balneario, y abaratar la entrada individual del día, y bonificaciones en factura en función del menor consumo del agua.

Fotos

Vídeos